I
Ramitas de canela
explosivas,
Olorosas
desintegran la languidez de mi existencia.
Arena en mis pies,
Mi cosa favorita
De todos los veranos
Ahora me trae
También tu recuerdo.
Fue una zalagarda a mi sopor,
Tú y tus ojos grandes
Que sin mirarme,
me ven mejor que nadie
y una avalancha
de pensamientos caóticos,
confusos,
que poco a poco
Se ordenan en la misma conclusión:
Amarte.
II
Amarte derruyó mi cordura.
Amarte me hizo desconocer mi propio yo.
Amarte terminó con mis vicios
Porque el más fuerte fuiste tú.
Amarte me volvió loca.
Loca.
Locaza.
Estoy loca de amor por ti.
No es suficiente gritarlo en tu cara.
Pero mi boca cerrada
Mantendré hasta que salga de aquí
Hasta que la tuya la haga hablar.
Así confesaré
todos mis crímenes.
Toda la insensatez
que me llevó amarte.
Toda la vesania que desborda
cada poro de mi piel,
Cada maldita decisión
que tomo
al despilfarrar mi tiempo.
Y a pesar de obnubilar mi juicio
Mi lucidez es aún mayor,
pues cada momento que te pienso
Me traza el camino
más cuerdo a mi final.
Porque contigo lo quiero.
Contigo me veo
Hasta el final.
Hasta que mi memoria
me haga olvidar
hasta mi nombre
pero a ti
ni la muerte.

