sábado, 27 de junio de 2009

Poema XVII


Huele a mar,
huele a sur,
huele a plantas de algodón.

Busco aquí,
busco allá
pues tu espectro ya murió.

Enttiérrame viva, amigo mío,
en el recuerdo del amor
sabes que ya por ti no vivo
pero tampoco habrá rencor.

Veloz muerte,
lenta vida,
¡cómo es cuando estás ciega!

Cuento días,
lloro noches
no me incites en volver.

Secuestro mis penas, no las quiero,
y las liquido entre tu voz;
demos vuelta al cementerio
entre la guadaña y la hoz.

Bulla oigo,
mil texturas,
y te veo entre mil tontos.

Huele a mar,
huele a sur,
y me hago trizas cual carbón.

1964, por Jorge Luis Borges

Leí esto y a poco lloro xD realmente un maestro, Borges...

I

Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
Ya no compartirás la clara luna
ni los lentos jardines. Ya no hay una
luna que no sea espejo del pasado,

cristal de soledad, sol de agonías.
Adiós las mutuas manos y las sienes
que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde (repites vanamente)
sino lo que no tiene y no ha tenido
nunca, pero no basta ser valiente

para aprender el arte del olvido.
Un símbolo, una rosa, te desgarra
y te puede matar una guitarra.

II

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta

y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna

y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

martes, 23 de junio de 2009

Gritando.


Mis lágrimas recorren mis mejillas como caudalosos ríos en medio de un valle desolado por una guerra, ríos de sangre, y mil cadáveres cuyas almas y cuerpos destruídos quedaron. Mi respiración no es más que un breve alimento a mis pulmones, que pueden soportar con dolor el continuar, el futuro vacío y lleno de desesperanza, y mientras tienen ganas de arrojar ese aire con un grito de dolor se lamenta mi espíritu, en medio de un purgatorio del que no puede salir. Es que duele tanto, como si contuvieras toda la atmósfera en tus pulmones, así me doy cuenta que es peor tener mucho aire para respirar antes que te haga falta el aire. Quisiera que me haga falta éste por tener que compartirlo [*], porque así sabría que viví por algo[*]. Y mientras te escribo, el caudal de este rio aumenta, y duele. El peso del mundo y de todas esas almas muertas, todo el sufrimiento reunido en mi pobre corazón destrozado, que palpita dolorosamente y con dificultad mientras sigue sangrando con tantas heridas de todas mis guerras, todas perdidas, todas cruentas y metaforizando a la muerte con tal fidelidad que podría convertirme en la mejor artista del mundo al describir ese dolor haciéndoselo sentir a todos. [*]. Es absurdo que algo tan simple pueda juntar todo el esplendor caótico en una sola persona, y hacer que viva ese caos como un protagonista en una película infinita. Y es que cortaría mis alas si fuera angel[*]. Y me sigue doliendo. Y vuelven las guerras, y vuelve la muerte. Y vuelve el peso del mundo y del resto del universo. La soledad es como este universo, pero sin estrellas ni galaxias. Solo mil agujeros negros donde me hundo y no puedo salir. Gritar hasta que mi garganta sangre y mis pulmones exploten, y todo este aire se libere, para siempre. Solo quiero que esto termine. Que se acabe. Que muera. Morir.

Te honro en el espanto

El Poema original, escrito por Ramon Lopez Velarde:

Ya que tu voz, como un muelle vapor, me baña
y mis ojos, tributos a la eterna guadaña,
por ti osan mirar de frente el ataúd;
ya que tu abrigo rojo me otorga una delicia
que es mitad friolenta, mitad cardenalicia,
antes que en la veleta llore el póstumo alud;
ya que por ti ha lanzado a la Muerte su reto
la cerviz animosa del ardido esqueleto
predestinado al hierro del fúnebre dogal;
te honro en el espanto de una perdida alcoba
de nigromante, en que tu yerta faz se arroba
sobre una tibia, como sobre un cabezal;
y porque eres, Amada, la armoniosa elegida
de mi sangre, sintiendo que la convulsa vida
es un puente de abismo en que vamos tú y yo,
mis besos te recorren en devotas hileras
encima de un sacrílego manto de calaveras
como sobre una erótica ficha de dominó.

Interpretación musical por Anabantha

Poema al último adiós (Julio 2007)


Creo en los momentos que me obsequiaste
y en cómo tu siniestra alma me entregaste.
No quiero creer en que no te veré otra vez
y que mis lágrimas, con dolor, derramaré después.
En los murmullos del viento nocturno
tras los arbustos se oye ese cantar tuyo
que es como el calor de tus fogosas caricias,
un paraíso de sueños, mares y delicias.
Pero en esta pesadilla, enterrada estoy,
y como sonámbula, hacia la nada yo voy.
Mis pasos desgarran la piel del mundo
al saber que yaces a mi lado, moribundo,
y mientras te desintegras como cenizas
yo siento mi pobre corazón hecho trizas.
Te tiendes en el verde lecho del bosque
esperando que la oscuridad total te toque
con sus manos te envuelva en el sueño eterno
y sin decir adios te vayas desvaneciendo.
Cómo quisiera, amor, irme contigo
y poder tener, para siempre, tu abrigo
sácame de la pesadilla de tu muerte
y haz que otra vez pueda tenerte.
quiero otra vez tus pálidos labios besar
y tu decrépito cuerpo poder abrazar
le ruego a la muerte que no te haga suya
pues ha de saber que siempre seré tuya
y si tu te vaz de este mundo, yo iré contigo
para poder tener, para siempre, tu abrigo.

Sin título (14 de abril del 2007)

Tantas palabras echadas al río,
por tus venas está la pregunta
de si volverás a ser tu mismo,
mientras la melomanía te consume,
y el amor frustrado te venda los ojos,
mientras expiras la amargura
que te da la insignificante duda,
sin dejarte vivir en paz,
en medio de la niebla vez el cielo
lo pintas con los dedos sobre un tul
y sonríes imaginando ser quien no eres,
el superhéroe de una tira cómica,
una nube blanca en medio de mil negras,
o una gota de sangre en la nieve.
Si te concentraras al ver el suelo
verías que en él no sólo hay arena,
o tierra,
o cemento,
verías que hay un universo entero,
aquel que curiosamente verás
con mayor claridad a tu alrededor,
la paz es oscura realmente,
no hay luz y tus ojos pueden descanzar,
luego de observar el tumulto
de sanguinolentas almas consumidas
de niños que no pueden sonreír,
ancianos que lloran de alegria
al ver que la muerte se aproxma a ellos
con su nigérrima túnica,
soldados derrotados
cuya única esperanza se disipó
y fue reemplazada por una inmensa desolación,
animales hambrientos,
tardes muertas y mañanas secas
al borde de un abismo te sitúas,
tan inmenso que no piensas
en alguna cosa más grande posible,
lentamente extiendes los brazos
a ambos lados como alas,
te dejas caer,
pero es una caída que duele,
cada obstáculo con el que chocas,
cada golpe de las ramas,
tanta presión de aire en tus pulmones,
sólo deseas morir
o finalmente ternimar la caída,
caer en algún suelo frío,
con un seco golpe de piedra,
cerrar antes los ojos
para no ver el vacío del mundo
después de la muerte,
y luego pregúntate a ti mismo,
¿Por qué te dejas caer
si luego tendrás que volver a subir?

28 de octubre del 2007


Cuando la debilidad arrecia ese sentimiento de inferioridad es difícil encontrar un camino por el cual podamos escapar de todo aquello que hiere, de todo lo que a uno le resquebraja el alma, apuñala el mas pulcro sentimiento y racional pensamiento. No ser alguien es algo que duele si eso es lo que se cree, sin embargo, cuando te das cuenta de que todos somos alguien y se asimila dicho pensamiento en escencia, uno se da cuenta que la vida lo es todo, que es lo más maravillosos que se puede tener, por el simple hecho de ser alguien y serlo todo al mismo tiempo.
Despertar cada día y encontrarte cara a cara con la mismas tres cuartas partes del mundo con ideas superficiales, estereotipadas, discriminantes y banales. A fin de cuentas, eso que pensamos que lo es todo, simplemente es nada. Existe sólo porque uno lo crea en el interior de un pensamiento marchito, en el que el hombre requiere un universo artificial paralelo al suyo para ser feliz, sin darse cuenta que la verdadera felicidad está alli, dentro de nosotros mismos. El problema es que somos tan cerrados y profundizamos tan escasamente lo que nos hace felices que preferimos crear algo a veces absurdo para lograr una imitación de la felicidad.
¿Qué soy yo sin ti? pues sigo siendo la misma persona que siempre he sido, el mismo espíritu vagabundo que se ve rodeado de miles iguales a él. La misma silueta que intenta esconder sus sentimientos tan cercanos a la desnudez, tan cercanos a darse a conocer que no hay nada que más me aterre que el hecho de que me veas emerger de mi boca, mi alma hecha palabras y es alli cuando vuelvo a caer sin fin, en un abismo en el que me acerqué tanto para verte, tan lejos de mí, tan poco visible y tan frío que quema como candentes llamas y no me deja moverme, ni respirar, ni vivir...

Poema al invierno (Escrito el 06/06/07)


Me cubres sutilmente,
con esa túnica celeste,
en tu frío espíritu me aferro,
y me miras inexpresivamente
desde el cielo,
donde te escondes
cada vez que el sol te desaloja
mientras el resto del año
anhelo tu regreso.
Amado invierno,
cuyas frías manos beso
y con nubes heladas
tapizas el cielo entero,
para estar solos tu y yo
sin las indiscretas miradas
de la luna y el sol
que envidian nuestro amor,
que nos separan tanto tiempo...
Pero he de decirte invierno,
algo que es importante,
y que realmente lamento,
tu y yo seremos almas gemelas,
pero yo ahora amo a otro,
a alguien incluso más frío
que la profundidad de tu corazón,
alguien que logró superar
todo día tormentoso,
toda noche de ventisca,
todas las tardes lluviosas
y las madrugadas bajo la nieve.
alguien que me cala hasta los huesos
hasta hacerme morir,
morir de amor y de frío.
De tus gélidas manos, invierno,
tomaré mi corazón
para entregásrelo a aquel
cuya alma helada y solitaria
amaré por toda la eternidad.

Muy bueno.

Espejo (Escrito el 2 de abril del 2007)



Verías lo que veo
si vieras más allá de lo evidente.
Si a través de éste océano de aire
pudiera tocarte
y si a través del frío cristal
en tus pensamientos sumergirme.
Un sinfín de palabras te dicen
qué romper y qué reparar,
miles de voces te gritan al oído
si debes renunciar o persistir.
Confundido en tu propio universo
te tiendes sobre el azul césped
a observar lo que una vez fué cielo,
y ahora se cubre de escarcha incolora
cayendo a tus ojos y lastimándolos.
Una ventisca se lleva tu pregunta
y te deja mareado y frívolo.
Caminas sin rumbo,
vuelas desesperadamente
dentro de una jaula sin puertas de escape
porque tus incesantes gritos
desvanecieron la única salida,
aquella donde está el camino mas extraño
pero al menos serías libre...
No creas en quien veas frente a ti
si es que logras verlo por fin
no es mas que un clon
encerrado en un mundo paralelo de vidrio
el cual no podrá escapar jamás de sí mismo
a menos que junten las palmas de sus manos
cierres los ojos
y te dejes llevar...
No lo destrozes al odiarte,
ni intentes besarlo,
pues sus fríos labios no te darán nada,
será sólo un deseo tuyo existir
porque en tus manos está tu propia vida
y no en las manos de aquel extraño
aquel que te vé de reojo
con soberbia y vanidad
y cuya alma está enterrada
en un vacío que para ti es todo
pero no es más que eso:
vacío;
y sigues pensando
mientras aquel extraterrestre sólo observa
cautelosamente desde cualquier rincón,
hasta el menos esperado,
el cual haya sido pulido
por otro desdichado cuya suerte es igual,
cuyo espía persigue igualmente,
sólo huye de él,
sólo huye...

Introducción al uso de razón

La soledad.
La soledad, el sentirse solo, desprendido del mundo y ajeno a sí mismo, separado de sí, es una característica que comparten todos los seres humanos. Todos los hombres, en algún momento de su vida, se sienten solos; y más: todos los hombres están solos. Vivir es separarnos del que fuimos para internarnos en el que vamos a ser, futuro extraño siempre. La soledad es el fondo último de la condición humana. El hombre es el único ser que se siente solo y el único que es búsqueda del otro. Su naturaleza consiste en un aspirar a realizarse en otro. El hombre es nostalgia y búsqueda de comunión. Por eso, cada vez que se siente a sí mismo se siente como carencia de otro, como soledad.
Al nacer, rompemos los lazos que nos unen a la vida ciega que vivimos en el vientre materno, en donde no hay pausa entre deseo y satisfacción. Nuestra sensación de vivir se expresa como separación y ruptura, desamparo, caída en un mundo hóstil o extraño. A medida que crecemos, esa primitiva sensación se transforma en sentimiento de soledad. Y, más tarde, en conciencia: entramos a traspasar nuestra soledad y a rehacer los lazos que un pasado paradisíaco nos unían con la vida. Todos nuestros esfuerzos tienden a abolir la soledad. Así, sentirse solo posee un doble significado: por una parte consiste en tener conciencia de sí; por la otra, en un deseo de salir de sí. La soledad, que es condición misma de nuestra vida, se nos aparece como una prueba y una purgación, a cuyo términodesaparecen la angustia y la inestabilidad.
La plenitud, la reunión, que es el reposo y dicha, concordancia con el mundo, nos esperan al fin del laberinto de la soledad.
El lenguaje popular refleja esta dualidad al identificar la soledad con la pena. Las penas de amor son penas de soledad. Comunión y soledad, deseo de amor, se oponen y complementan. Y el poder redentor de la soledad transparenta una oscura, pero viva noción de culpa: el hombre solo "está dejado de la mano de Dios". La soledad es una pena, esto es, una condena y una expiación. Es un castigo, pero también una promesa del fin de nuestro exilio. Toda vida está habitada por esta dialéctica.

Introducción a la locura


Lo poco que conozco de mí es que soy rara. Constantemente estoy malhumorada por las luchas internas en mi cabeza. Constantemente me contradigo a mi misma y soy paradójica. Ejemplo:

F: No deberías contestarle así a tu madre. Ella lo dice porque tú eres una irrespetuosa...
F: ¿Y a mi que carajo me importa? Se lo merece, ella solo me critica cuando le conviene, asi que vete a la mierda...
F: Ahora por estúpida sufrirás las consecuencias del karma, perra inmunda... Te va a ir mal, pésimo, pésimooo....
F: Que me vaya mal pues, tarada, retrasada mental...
F: Te vas a arrepentir y pedirás perdón de rodillas.....

...

Introducción al amor


Y cuando empezó el amor, empezó la desgracia. Así de simple.
Lo que las personas callan es sólo un poco más de carga interior que constantemente queremos vomitar aquellos que callamos. Aquellos que piensan que las palabras no son suficientes para decirlo todo, y he allí el principio de la historia sin fin del alma, mas no del cuerpo. Un alma que se reencarna en café, papel y lágrimas. Un alma que suspira, que sueña, crea y destruye. Un alma que vuela, que se equivoca, que perdona y castiga. Un alma en un eterno purgatorio, que es el de la vida cotidiana. He aquí mi primer poema de amor. Escrito el día 18 de noviembre del año 2005. Dedicado a una persona que mencionaré una que otra vez, en el transcurso de mi vida, y quizás también, en este sitio web.

Poema n° 1 (fragmentos, o mejor dicho, lo que me pareció no tan patético...)

Si supieras lo mucho que te amo
Y que cada día sin ti es una piedra más en el saco
que llevo sobre mí inevitablemente:
Un peso del que no me liberaré.
(***).
Si esas aparentes almas inocentes
no hubiesen quebrantado tu espíritu
o ilusionarte con un mundo perfecto
no habría pantanos, sino un verde prado;
no habría invierno, sino primavera;
no habría odio, sino amor.
Si estuvieras junto a mí
o pudieras ver que por ti dejaría todo,
si te tuviese entre mis brazos
y te abrazara fuerte para demostrarte
que quisiera detener el tiempo
y quedarme así, junto a ti,
quizás me dieras una rosa
aunque tanto tiempo siendo
un príncipe frívolo y álgido
no sepas lo que signifique realmente.
(***)
Todo lo que sé es que te amo.
No sabes qué significa eso, lo sé
y también sé que no puedo demostrártelo,
pues el mundo real nos divide en norte y sur
y me separa de ti para siempre
impidiendo curar tus heridas
así no tenga título de médico-cirujano;
o apoyar tu cabeza en mi hombro
y llores negras lágrimas sobre él.
Te amo tanto que tu frustración
es también la mía, y al triple,
pues soy inútil al no poder hacer nada
para sacarte del laberinto interminable
en el cual guardas la pena,
el odio,
el rencor,
la descepción,
el desencanto.
Vives en una laguna de turbias aguas
y no puedes salir de ella.
Te escondes como un pez malherido
y por entre frías aguas ocultas tus heridas,
las que también son pedazos de piel
cortada por ti mismo en tus pensamientos.
Eres una gota de lluvia sobre un hoja
ennegrecida por la contaminación,
una lágrima del cielo que lentamente se desliza
abriendo a su paso un novedoso verdor
aunque a ti realmente no te importe.
Tú sólo piensas en si caerás o no...
No dejes que el miedo ni el dolor
apaguen la aureosa luz que irradia tu espíritu;
si quieres llorar, hazlo;
piensa que las cosas mejorarán mañana
(***)
No tropieces con el mismo obstáculo
y no derribes mi mundo con más pena.
Yo te amo, ¿Qué más te puedo dar?
Es lo máximo que puedo entregar de mí,
y verás algún día que realmente es sólo tuyo
y que mi amor por ti sobrepasa todo,
hasta los límites no descubiertos o imaginados.
Realmente te amo y no me arrepiento de hacerlo,
y sólo deseo verte pronto
para poder demostrártelo finalmente.

***

Mediocre, redundante, absurdo y algo humillante. Cuando una niña se enamora por vez primera, suele cometer estos garrafales errores compositivos, gramaticales y estructurales. Otro día analizaré este poema reparando en cada tonteria que escribí en ese tiempo sin pensarlo mucho, sólo sintiendo. He aquí un ejemplo de que los sentimientos conducen a errores según lo inmmaduros que sean. Niña tonta....