miércoles, 22 de julio de 2015

No puedo.



Estoy en medio de un letargo indefinido. Mis ganas de dormir superan a las de vivir, pero no estoy triste.
Se fue el hambre, se fueron las ganas de caminar, los sueños, los pensamientos... Todo se fue.
Mis pies se deslizan bajo las sábanas mientras cierro mis ojos, No pienso ni en él ni en nadie. Sólo quiero vaciar mi mente y darle un periodo de desintoxicación.
veo cómo se oscurece mi cuarto, la luz va desvaneciéndose a través de las cortinas y poco a poco, paso de tornarme amarilla a azul. Soy un inerte fantasma, una densa nube que inhala y exhala a duras penas, pero no estoy triste.

domingo, 12 de julio de 2015

Malos pensamientos



Solía dormir mucho para no sufrir. Ahora me mantengo despierta de día para dormir bien en la noche: Mi insomnio se curó por fin.
Mi rostro está lleno de arrugas que representan el llanto de ayer, los malos momentos que alguna vez atormentaron mi vida; la depresión y las cápsulas que irritaban mucho mi estómago, con la promesa de hacerme sentir mejor. Nunca me hicieron sentir mejor.
Mi corazón yace vivo en un rinconcito de mi habitación, bastante tranquilo y sobrio, a pesar de parecer más una desagradable masa sanguinolenta, llena de costuras y cicatrices. Recordé que estuvo hecho mierda muchas veces; era comprensible que se haya deformado con el paso del tiempo, pero seguía palpitando con mucha vitalidad y al unísono con el reloj.
Pensaba en él muy seguido, estaba empezando a invadir mi mente como aquellos amores de antaño por los cuales me obsesionaba con amar, pero a él no quería amarlo, y esa era la gran diferencia. Yo sólo quería tocarlo, quería saciar mis instintos más bajos y libidinosos con él. Sólo quería que fuera mío por un breve instante, quería que se retorciera de placer mientras lo cabalgaba al compás del titileo de las velas. Quería que intentara arrancar mi cabello, que me mordiera, que apretara muy fuerte la cima de todas mis curvas y se alimentara de cada centímetro de mi cuerpo. Es en esos momentos que siento cómo un riachuelo de fruición hace cosquillas entre el candor de mis muslos y lo dejo ahí, como un breve escape de la aburrida rutina que es esperar a mi amado.

Algo (escrito el 24/02/2010)



Expulsaré de mi garganta
aquellos versos que te matan;
resucitaré almas muertas
para que de verde vistan ellas

escucharé yo entre tus cánticos
del más allá aquellos mitos
y extraviaré todos mis miedos
para que ya no sientan celos.

En mi almohada hay una historia
en la que nada tiene gloria
pero ya están todas deshechas
como cuando un témpano deshiela.

Y es que no hay nada si te pienso
pues afuera nada veo
solo más gente silbando
esos tus malvados cánticos.

El título: mi cara sonriente.(escrito el 28/08/2010)


Canto y tarareo una melodía eterna con tu nombre, con millones de notas
Sol, la, si, do, re, mi, fa, tono, tono, semitono... Blah, blah, blah!
ante una presencia de ensueño me detengo, haz vuelto a mí.
Nada se compara al regreso del espíritu más bello, de aspecto violáceo que se torna sola de verde
nada como la vertiginosa sensación en mi estómago
o el cruce de mi migraña a un radical cambio que me vuelve lúcida,
que me emborracha sin tener que haber bebido,
que me baña de agua helada en una fracción de segundo...
Nada se compara a tu regreso.

Vapor verde parte 1 (escrito el 29/12/10)


No oigo la interferencia de la tele, hasta que la imagino y la tengo ya retumbando mi cerebro. Recuerdo vagamente que estaba molesta. ¿Por qué lo estaba? mmm no tengo idea jejeje.
No me río ya con tanta emoción como antes. Ahora sólo me quedo muda, esperando que me des muestras de que ya no importa nada, pero tú también sellas tu boca. Me aburro un poco, pero sonrío aún.
Bostezo y tengo sueño, pero aún no quiero irme...
Despierto un poco de este letargo y me percato de 3 cosas: Es tarde, no estás y huele a hamburguesa. Me voy con alguien que casi ni conozco, que antes me hablaba excesivamente, pero ahora casi no. Me cuenta cosas que finjo creerle, mas no lo hago.
Dime morticia, bruja, dracula, la muerte, lo que quieras. Te concedo el permiso. Asi me daras un pretexto para tambien joderte, y disculparme robandote un beso. Haciendome la cojuda, para variar.

Final feliz (escrito el 14/04/2011)


Transcurrieron muchos años,
el dolor y los engaños
pero todas colapsaron:
finalmente te encontraron.

A ciegas te busqué
entre noches de satén
y después de un largo infierno
llegaste tú, mi cielo.

Las migrañas y el llanto
las cubrí yo con un manto,
el manto de tus manos,
el calor de tus abrazos.

Mis lágrimas secaste
y tus besos derramaste
en mis párpados heridos
el dolor se fue al olvido.

Es la magia de tus besos
dadivosos como versos,
tu cabello es mi pradera
vino, sueños y madera.

Y de oro son tus ojos,
tan hermosos y gloriosos,
tu piel, un lienzo de los años
que sin mí has desgastado.

Si tan mal escribo ahora
es por culpa de las drogas
que maté porque eres tú
quien me llena de su luz.

El hechicero


No sé qué tengo, pero lo más probable es que me hayas hechizado.
Eres como esas tardes en las que el calor es muy fuerte, y empieza a llover sorpresivamente, así como también el rayito de sol que espero al doblar cada esquina: tibio, fresco pero siempre reconfortante. Mi ansiedad crece impetuosamente, mientras un hormigueo desciende de mi vientre a mi sexo al ver cómo te acercas a mí. Cada paso que das me anticipa a tus besos, a los cuales me he vuelto inevitablemente adicta, mientras mi mente se borra por completo para darle lugar a ese secreto, que eres tú.
Eres mi secreto favorito, el más placentero y sublime de todos. Eres reliquia de mis deseos más profundos y mis pasiones más lascivas. Me matas de una manera tan dulce que me enamoré de mi propia muerte. Hazme tu prisionera, tu esclava en la lujuria y deja que impregne mis manos de ti, mientras me ahogo y muero lentamente al sumergirme en tu pelo nigérrimo, como todas las noches en las que hemos decidido encontrarnos para fusionarnos y convertirnos en ese santuario de puro deleite, una llama que juntos hemos creado con cada encuentro, y cuyo resplandor ha sido envidiado hasta por el mismo sol.

sábado, 11 de julio de 2015

Introducción a Carmelina Nostalgia Reyes


Carmelina es una bruja que transormaba horribles hongos alucinógenos en frescos chocolates, salvando así la vida y la mente de sus camaradas al intentar hacer cosas malas. Ella vivía feliz en su atuendo negro, sonreía siempre que podía hacerlo y con sus poderes hacía reír hasta al más serio.
La gente solía prejuzgarla, pero cuando se daban cuenta de que ella no era mala, la apoyaban y la aceptaban dentro de su reino. Carmelina era muy feliz, excepto cuando finalizaba el año y perdía sus poderes durante el periodo de navidad, hasta pasado el año nuevo. Era allí cuando sufría de una depresión que podía ir desde la levedad hasta la severidad. Ella sólo se sentaba allí, se congelaba frente a la ventana esperando el retorno de su poder maravilloso. Su felicidad.