viernes, 29 de enero de 2010

22:22 (parte tres)


Del cielo me caen sonidos,
una percusión de estrellas fugaces
y pedacitos de verde y azul
centellando en mi empolvada ventana.

Y veo tus largas pestañas
cepillando mis sueños tan suavemente
que no puedo evitar dejarme caer
y enredarme en tus rizos perfumados.

Sumerjo mi pensamiento en tus ojos
cuya oscura belleza me ata a tu abrazo
y no pienso soltarte jamás,
me quedaré, porque no quiero irme ya.

Espero ansiosa la noche siguiente
para remarcar nuestros pasos en el suelo,
y no dejar de mirar tu perfil mitológico
al compás del cantar de los grillos.

Contigo el mundo podría elevar
y todos los mares podría surcar,
Porque no existe nada mas bello
que tu apacible presencia melódica.

miércoles, 27 de enero de 2010

22:22 (Parte dos)


Bajo negros peldaños se encuentra tu luz
y he yo de robarte un segundo,
un instante

Asaltaré tus minutos, sólo en mirarte;
desgastaré mi voz grave
para hacerte reír.

Es que es tan reconfortante verte feliz,
una fuerte razón en mi vano existir,
una que es por ti y para ti.

Tejeré candelabros enredando mis dedos
en tu negro cabello,
mi cortina de vida.

Calmaré aquellas tardes que eran terribles
con un beso en tu boca,
mi maná celestial.

martes, 26 de enero de 2010

22:22 (Parte uno)


Su alteza de la noche se me acerca
y mis ojos se embadurnan de deseo.
¿Será posible ver tanta belleza?
¿O no se me ocurren otros versos?

Su alteza de la noche me sonríe;
congelada, en un segundo me enamoro.
Y al ver cómo la neblina lo describe
irradia una luz que es como el oro.

Su alteza de la noche me acompaña,
y me estremezco cuando toca mi cintura.
Con deleite interminable él me habla
e imagino que sus besos son mi cura.

lunes, 4 de enero de 2010

Renacer


Vivo a través de un espejo roto cuyos frágiles e hirientes pedazos como mi persona, se precipitan en una cascada de diamantina a relucir y herir sobre quien tenga la mala suerte de caer. Hoy vi un reflejo de maldad y otro de el ángel que quise matar dentro de mi, y desgraciadamente no pude. Confundida y demente estoy. No lo dudo. Una paloma con complejo de colibrí disfruta manjares exquisitos y poco abundantes en un jardín sin más flores que una planta carnívora. El placer lo da el dolor, y el dolor lo dan todos. Y me transformo en una nube negra y lloro ensuciando las calles y escupiendo sobre la insensatez. Me inspiro y doy inspiracion. Al odio, al amor, al desencanto y el perdón. Me desvanezco como un fantasma al pasar al cielo, y reaparezco alli frente a ti y tu ingenua expresión. Qué tonto te vez hoy. Y yo me siento poderosa. Decidí comprar césped para que te eches sobre él y te conviertas en luciérnaga, vueles lejos pero hasta donde pueda verte, y al alejarte te conviertas en estrella y definas la constelación de Andrómeda. Yo me quedo aqui, porque es lo mejor, porque debo seguir siendo vidrio molido, y convertirme en granizo, y en una escultura de hielo, y en todo Groelandia si es posible. Porque soy poderosa. Porque me fortalecí. Porque renací, y estoy más viva que nunca.

domingo, 3 de enero de 2010

Breve reseña de una navidad rara.


Mala suerte es cuando en la mismísima víspera de nochebuena ocurre un corto circuito que apaga tu casa por completo. Sin poder tolerar el inmenso aburrimiento mientras observo al pavo enfriar, salgo y paseo brevemente por mi barrio, del cuál huí poco después al darme cuenta que los amables vecinitos empezaban a arrojarme cuetecillos y ratablancas mientras a todo pulmón gritaban "¡Quemen a la bruja!, ¡Quemen a la bruja!". Muy asustada, la bruja vuelve a casa y se pone a escuchar música, hasta que llega el abuelo y empieza la cena, deliciosa, y a la luz de las velas, lo cual me impide ver arañitas y mosquitos cayendo en mi plato. Quizás a oscuras y con el cabello chamuscado por los cuetecillos, pero fue divertido.

Fantasmas del equinoccio


Goteo con violencia.
Ya anochece y sigo aquí,
sin ser jazmín que se cierra,
pero sí una sombra que te acecha.
Quisiera recostarme en tu lecho
y oírte leer historias.
solos tú, yo
y la complicidad de una almohada invisible,
una que haya entre tu pecho y tu vientre.
las comisuras de mis labios te lo dicen,
gritan mi secreto y me desnudan.
Verme, no lo mereces
Verte, no me nace.
Un año más de tu trágica existencia,
un año más de vida simple.
Quiero quererte,
que te quiera tú quieres,
pero se me va de las manos,
se me va el amor
y me opaco en tu recuerdo,
uno violento y sin gracia.
Un recuerdo de desamor.
Prefiero mentiras de ayer,
prefiero que seas mi noche,
mi fantástico Marte.

viernes, 1 de enero de 2010

2010 Impredecible...


Caminar la madrugada del 1 de enero del 2010 bajo una fuerte garúa con un buen compañero recien conocido es raro. No creo que sea malo, pero tampoco bueno. No creo que haya sido bueno el querer fumar otro tipo de sustancias que no son tabaco, pero tampoco creo que sea malo el hecho de que esa sustancia no haya ejercido efecto alguno en mí. No creo que sea bueno haber quedado impregnada del olor de esa tontería, pero tampoco pienso que es malo el haberme hechado aromatizante de baño para disipar el olor. No fue bueno haber salido de esa casa a las 4 de la madrugada a buscar algún antro en el cual continuar la fiesta, pero tampoco fue malo haber pasado verguenza al volver a la misma casa, luego de haber recorrido medio Lima buscando locales en los cuales ya no nos dejarian entrar por la hora. [...] Fue bueno haber ido a otra casa a reírnos un rato con el primo de mi amiga, bastante ebrio y delatando ante sus familiares los trapitos sucios de mi amiga. Pero creo que fue malo el hecho de haberle dicho ignorante a la amiga de ella al preguntarme si soy emo. Fue malo no haber contestado el celular a las 7 am cuando mi familia preguntó por mi, pero fue bueno que, al unísono de esta llamada, yo le haya rechazado por enésima vez a la señora "J" una pizca de coca que insistentemente me ofrecía.