domingo, 2 de noviembre de 2025

Combustión espontánea



Siglos y siglos

comprimidos en unos cuántos días

se despliegan en mi mente

ante los ecos de tu ausencia.


Por momentos cae una que otra lágrima 

y dejo que se seque sola

al igual que todo lo que hago:

Sólo dejo fluir

mi existencia sin ti.


Los domingos son tan duros

e intento disiparlos con oro

uno que brille tanto como tú.

Como aquel fuego

que ardía entre nosotros.

Un beso,

combustión espontánea 

y echados, desnudos

sobre nuestras propias cenizas

hacíamos de los domingos un hogar.

Uno que quedó tan lejano

que duele.


miércoles, 15 de octubre de 2025

Hazme tuya



En medio de opuestos u adyacentes,

de mar y de montañas,

de lo que calcina y que congela

Encuéntrame.


Aunque intente escapar

te observo a lo lejos,

fuera de tu alcance

Y me oculto en tu indiferencia,

pero al final 

me acechas.


No quiero huir más,

Así que esperaré 

en el último rincón,

en el que nuestras pieles 

se fusionaron en canícula.


Puedo notar tus pasos,

Tus texturas, tus colores

A kilómetros de mí

y así vuelves, a impregnarme

de cada partícula tuya,

hasta fundirnos en lluvia,

Sol, viento,

Y cada elemento que nos toca

juntos.


No quiero irme, y no me iré;

sé que también quieres quedarte

en mí.

Así que, hazme tuya,

tan tuya que tu cuerpo

sea una extensión 

de todos mis matices, olores, entrañas.

Hazme tan tuya que seamos uno

y nuestra sed sea saciada 

sólo con nuestra sangre combinada

en un cóctel de deseo.

Deja que me entregue

y hazme tuya

para siempre.

viernes, 10 de octubre de 2025

Monstruo invisible

 


Como un tul efervescente me cubres

y te siento aún sin verte.

Mi cuerpo deja de moverse,

se vuelve pesadísimo.

Hoy solo quiero dormir.

No importa si estuve bailando

a los halos de un arcoíris imprevisto

o si reí muy fuerte

hasta hace unos segundos.

Ya me cansé.

Quiero dormir.

Recuerdo cosas que no pasaron

pero me derrumban.

Me arrebatan toda esperanza.

¿Por qué tengo esas imágenes 

si nunca las palpé;

¿Por qué empezó a doler

así, de repente?

Y me doy cuenta que llegó.

El monstruo invisible.

Sobredosis somnífera 

con miradas que reprueban.

Miradas de enemigos que no existen,

risas burlonas.

Me veo mal.

Me veo horrenda.

A nadie le importo

porque soy un asco

y no sirvo para nada.

Sólo quiero dormir.

Me miro al espejo:

no puedo más.

Me desmayo ante el horror

y decido hibernar

hasta que el peso del monstruo

se aliviane un poco.

jueves, 14 de agosto de 2025

Pri-ma-ve-ra



Si un hechizo has de saber

es aquel que me dejó

a total voluntad tuya.

Tu poder sobre mí superó al mío

sobre todos,

pues qué es una aprendiz

frente a un experimentado hechicero.


"Primero

me amas

Y luego ve

A la hoguera"


Las flamas me consumen

pero no emito ni un sonido.

Mi orgullo está en guerra

con tu soberanía en mí.

No puedo esconderme

y tú ni lo intentas,

sólo te ríes

bajo un sol que no quema.

Y entre capullos 

que están por florecer

me recuerdan que el frío

se acabó

junto con las últimas gotas

que se evaporan en mi vaso.

Tómame todo lo que quieras,

ya no importa.

Mi magia no es tan fuerte

pero tu defecto aún

yace sobre mi piel,

sobre mi cuerpo.

Y así, poco a poco

soy yo

quien te irá sometiendo.

miércoles, 30 de julio de 2025

Cuando el mundo se acabe




Cuando haya un fin

y sin más preámbulos

un adiós.

Cuando no hayan más motivos

para recordar

todos aquellos por los que me quedé.

Cuando se alineen los planetas

y llegue a las últimas profundidades 

del vasto océano.

Allí tomaré tu mano

y un "nos vemos" exclamaré.


Susúrrame unas últimas palabras,

ese último pedacito de fuerzas que te quedan,

que yo lo atesoraré 

en todas sus representaciones.

Guarda algo de mí en tus últimos exhalos

y que tu espíritu trascienda con el último recuerdo

de nosotros,

de nuestro reinado

en tierras hostiles dónde el amor es escaso.

Yo hoy te lloraré

y mi mundo morirá,

porque será cuando no estés

cuando el mundo se me acabe.

miércoles, 25 de junio de 2025

Microclimas



Cuando llego al norte

el sol es tibio y no quema

pero poco después

se nubla en grises

No sé qué me esperará después

en ese norte.

Es tan hostil a veces

pero cuando está cálido

suele ser mi lugar favorito.


Si me voy al sur

arde cual tormenta solar

que en mi vientre se incrusta

y desvanece,

como lava en el mar:

Humea y se solidifica

hasta quedar inerte

en aguas que queman.


Al centro, sin embargo 

el frío me calcina.

El lugar mismo me despide,

me desaloja a los segundos

pero yo insisto en quedarme

y tomar las riquezas

que se esconden bajo el hielo,

bajo olas congeladas

y montañas inhóspitas que nievan.

Las antorchas que encendí 

se apagan a tus vientos

pero insisto

e insistiré

hasta calcinar tu centro.

Madrugadas


Seco mis ojos

cuya humedad causaste otra vez.

Abro tu chat

y veo que te acostaste tarde hoy.

¿Habrás pensado en mí?

Entre guerras y temblores

sigues siendo epicentro

pero yo, ¿qué seré de ti?

No sé si me sueñas

ni si estás en los brazos

de otra mujer.

No sé si me anhelas

o si ya me olvidaste.

No sé en quién piensas

ni quién quieres que te extrañe.

¿Seré yo?

¿Será ella?

¿Quién es ella?

Cuando logre regurgitar

todas mis preguntas,

¿Será tarde?

O tal vez, ¿A tiempo?

¿Será un error hacerlo?

¿Será...?

Sólo la lentitud de la madrugada

y mis sollozos en cámara lenta

son mi única respuesta

a ésta cruel incertidumbre.

miércoles, 11 de junio de 2025

Humeante

 


Él es humo que no desvanece.

Que no aturde. Que no toca.

Sólo me envuelve en letargo

y encuentra un camino

para colarse en mis pulmones.

En mi corazón. En mi alma.


Él es humareda

Que se enclaustra en la oscuridad

y se deja ver a mi alrededor

en cada madrugada.


Él es etéreo,

Tornasol, iridiscente a mis ojos.

Se camufla en el azul de medianoche,

Y antes del alba

me hace menguar 

en sus vapores noctámbulos.

sábado, 8 de marzo de 2025

El descarte



Un día lo eres todo

Y al otro,

Nada.


¿Cómo haces

para que me sienta un día 

cromática?

¿Para que sea

riachuelo y laguna

en un oasis que se rodea de mentiras,

en un cúmulo de aromas,

de flores,

o un banquete de reyes

que puede saciar hasta a la gula

pero al otro día

ser invisible

hasta a los fantasmas?


¿Qué hay en tu mente

que me hace arder

y me convierte

en megalomania

para el mundo y para mí

y al segundo siguiente

no llegar a una brisa

y detenerme

en la nada?


Enséñame de aquella magia

e la que me haces desaparecer,

en la que me transformas en algo

más pequeño que un átomo.

en terrenos baldíos

y efímeros recuerdos descartables.

Tal vez así entienda

por qué, para ti

yo

soy nada.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Tal vez



Tal vez en nada quede

o quizás sólo lo guarde

tras el frío cristal de una pantalla.


Pensaré cómo retener

Cada milímetro,

cada fracción minúscula 

y cada caricia

por más breve que haya sido.


Podría colocar

miles de fotos tuyas

tras una vitrina

o mejor si vienen 

con aromas incluidos.

Aromas

a cuero y madera.

aromas que aún no coinciden

en otras pieles.

Terapia en el SIS

 


Lloré mucho éstos dias. No soporto el peso de mi propio cuerpo, ni el peso de mis lágrimas, ni menos el de mi tristeza. Es como si me ahogara con algo impalpable. 

Así que fui a terapia.

No tenía mucho dinero, así que me atendí en el SIS (el seguro de salud gratuito en mi país). Decidí ir por emergencia para que me atiendan rápido, y porque realmente lo necesitaba, ya que en vez de vértigo, veía las alturas como libertad, o una pila de pastillas como mi salvación.

La doctora era una señora de unos cincuenta y tantos, me atrevería a decir que ya hasta base seis. De baja estatura, cabello pintado de color chocolate y rostro lunarejo. Me miró.

- Hola, cuéntame. ¿Por qué estás aquí? ¿Qué pasó?

Yo le desplegué el alma entera en un discurso que incluyó lágrimas, reclamos hacia mí misma y todos los objetos punzo cortantes que atravesaban mi cuerpo, pero que nadie podía ver.

Vi que, a continuación, tomó su teléfono y me hizo escuchar un audio que encontró en Youtube: "Limpieza de larvas energéticas"

Yo la miré, inexpresiva, y me explicó:

- Guarda silencio y siente cómo éste sonido produce cierto efecto.

La seguí mirando, pero ésta vez, desconcertada.

- Nunca olvides pedirle a dios que te ayude. Él es la respuesta.

Su discurso fue, básicamente, videos de YouTube y religión.

Saliendo de ahí, quedé más deprimida que nunca, de no ser que me derivaron a psiquiatría para recetarme sertralina por un par de meses, pero al menos me reí un poco.

Dosis



¡Qué calor!", oigo atrás de mí, en éste horroroso medio de transporte en el que estoy sentada desde hace unos cuarenta minutos, ensimismada en la pantalla de mi teléfono y moviéndome lo menos posible para no sudar. 

El dolor de la hernia no es fuerte, sólo algo molesto pero el olor... Eso sí es para valientes.

Me pongo a divagar un poco, dejando mi teléfono a un lado porque se recalentó, y pienso en cómo sería mi vida si yo no fuera tan arisca, o si hubiera terminado mi carrera, al menos, para alardear de algo.

Pienso en cómo hubiera sido si decidía quedarme en ese trabajo que tanto desgastaba mi alma, pero ahora tendría mucho dinero y, tal vez, un auto con aire acondicionado para no tener que estar soportando la inmundicia de las personas a mi alrededor.

Subió un hombre de mediana edad, con dientes maltratados, ropa vieja e insistiendo en qué le colaboremos y, más aún, le agradezcamos porque podría estar robándonos en éste momento.

"Ah, mira tú. ¡Gracias!", pensé tras una expresión hostil en mi rostro.

Tomé mi canguro y saqué unas monedas, las cuales le di a cambio de unos toffees de café.

Me comí uno. Después otro. Y otro más. Sólo es una minúscula dosis. Pero vaya que sí es poderosa. 

Adicción a la dopamina, ¡Ven a mí!

jueves, 13 de febrero de 2025

Lluvia de verano

 

Mi ropa es pequeña, y se reprende a sí misma

Ante miradas inescrupulosas

cegadas en lodo:

estancadas, pero explosivas

ante el primer taxi que no detuve

y pasa apresurado junto a mí.


Tengo las piernas cansadas, 

pero aún ansiosas

por ir más allá.

Y sin ralentizar ni un segundo

sigo un húmedo camino 

que me acerca a ti.


No me importaría descartar mi paraguas

ni la densa neblina 

Que nos conecta en ese mar de aire.

No me importa que,

en cada gota

e, incluso, cada partícula de nube

me esperes en secreto,

disimulando que, tal vez

no esperas nada.


Ésta vez llueve

pero no hace frío.

El bochorno me hace jadear;

es cálido a mi corazón 

y entre mis muslos.


Mi ropa es mínima, 

y fuiste tú quien me la puso

porque fuiste dueño de mi mente

a la hora de vestirme,

a la hora de llover 

en medio de calores y caminos:

Dueño de la lluvia de verano.

Sala de Embarque (Escrito el 18/08/2024)

 


El lugar es amplio dentro de mí. Muy amplio. 

Sobre todo en el interior de mi craneo, bajo la débil sombra de mi pelo.

Ya no sé a donde más ir. Ya no tengo escapatoria.

Me ahogo y me quemo viva al mismo tiempo. Estoy en ebullición de manera infinita e inmóvil, sin que haya orilla a mi alrededor hacia la cual buscar alguna minucia de alivio.

Estoy siendo aplastada por todo. Si hubiera alguna palabra que abarcara más que el todo, es lo menos que podría describir.

Estoy sin respirar, asfixiandome, pero mi nariz y mi boca están selladas. Ni siquiera puedo gritar, pues desgarrar el silencio sólo me condenaría a más martirio.

Soy mártir de mi propia cabeza.

Luego de unas copas y unas lagrimas que pagan una cuota más de la perpetuidad de tu ausencia, me encuentro sentada, ésta vez en la sala de embarque que me llevará lejos, pero de mí misma.

Porque sólo lejos de mí estarás lejos tú.

Espero sentada mi turno de embarque, intentando permanecer inexpresiva ante todos los dolores que tengo encima, la piel desprendida, las entrañas calcinadas, la sien carbonizada de ti. De lo que no se sabe y lo que yo supongo.

Lo que yo supongo sólo aniquila hasta el último pedazo de mí

Pero sigo esperando

Y ojalá logre partir antes de que finalice mi propia

desintegración.