domingo, 2 de noviembre de 2025

Combustión espontánea



Siglos y siglos

comprimidos en unos cuántos días

se despliegan en mi mente

ante los ecos de tu ausencia.


Por momentos cae una que otra lágrima 

y dejo que se seque sola

al igual que todo lo que hago:

Sólo dejo fluir

mi existencia sin ti.


Los domingos son tan duros

e intento disiparlos con oro

uno que brille tanto como tú.

Como aquel fuego

que ardía entre nosotros.

Un beso,

combustión espontánea 

y echados, desnudos

sobre nuestras propias cenizas

hacíamos de los domingos un hogar.

Uno que quedó tan lejano

que duele.


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