jueves, 9 de diciembre de 2010

El parque (parte 1)


Mis pies se desplazan en zig zag siempre hacia el parque. Detrás de la gruta, los árboles cobran vida y ahora son ellos los que se desplazan hacia mí, hasta convertirse en... ¿Personas?
Para mí no son personas. Siguen siendo árboles, de cuyas ramas se desprenden hojas secas en un otoño eterno, que luego morirán como en un incendio forestal dentro de sus bocas. Esos árboles tóxicos, dentro de cuyos troncos encuentras todas las sensaciones del mundo. Una savia transparente y hongos multicolores que caen al suelo y alimentan el color del parque. Porque es ése. Ése parque de riachuelos que se evaporan y una blanca neblina que todo el año está alli. Es el bosque prohibido. El bosque sin dueño en el que todos nos encontramos cuando nos perdemos. Cuando nos desviamos de la ruta. Es el parque del amor, el parque de la muerte, el parque de la discordia y el desamor. El parque de la felicidad. El parque del vacío.
Salí ya del limbo y ahora estoy allí, en el parque. Mi destino a mi maldad.
Y mi condena es eterna. Debo llevar los cuerpos al parque. Los cuerpos moribundos de estos mortales insensatos que pecaron, como yo. Tengo que enterrarlos allí, bajo los árboles de las mil sustancias. Bajo los siete pecados capitales. Bajo la sombra de mi señor, que no es ni el diablo, ni dios. Bajo mi cristalino señor de los ríos evanescentes, bajo su hechizo que te hace sonreír

domingo, 28 de noviembre de 2010

Crónica de una muerte no anunciada


Las horas ahora se pueden beber y los minutos, aspirar. No encontré lo que buscaba, pero sí sueños púrpuras. Sueños latentes en ese vapor verde que danza ante esos ojos con las pupilas dilatadas. Todos creen que soy la tonta de la fiesta, pero lo que no saben es que observo con cautela cada movimiento, cada mirada furtiva e insinuante, y cada ingenuo que me incita a la lascivia, haciendo siempre yo, caso omiso. Y sí pues, mi autoestima será baja, pero la dignidad jamás habré de perder. No soy tan tonta como para permitir que el diablo se disfrace del amigo consolador con otros fines que no son precisamente "hacerme sentir bien"... La experiencia no sólo me hace dar nuevas pinceladas, o sacarme más arrugas. Esta ya me hace ver a través de esos ojos rojos, tras los cuales hay un infierno distinto y un alma que es más débil que una vela compitiendo con el sol. A mayor sea tu fortaleza exterior, es mayor tu debilidad interior. Y por eso, su alteza de la noche, por favor, no jale más. No jale... Más.
[...]
Como suelo decir: "La inmortalidad es un privilegio", y es que soy privilegiada de poder despertar hoy otra vez, luego de la peor muerte de mi historia.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Fin (esta vez en serio...)

Como estoy escribiendo muy mal ultimamente he decidido no escribir nunca más. ¿Por qué? He aqui las razones:

- No tengo por qué.
- Nadie lo merece.
- Estoy cerca del fin.
- Se me agotaron los versos.
- Se me murió el amor.
- Se me murió el alma.
- Se murió la bondad....

sábado, 13 de noviembre de 2010

Fin.


Cantares de antaño,
querer endeudado,
ataúdes, engaños
y amores quebrados.

Cansada de repetir misivas que tú ya no lees.
¿Hasta cuándo seguiré sentada frente a tu puerta?
se erosiona mi piel como rocas al viento
hasta que me fusiono con él y desaparezco.

Inútil vigilia,
sonrisa perdida.
Eterna malicia,
recuerdo tu ida.

Los sueños constantemente repetitivos
en los que ya no me ausento de una sonrisa
se acaban por fin esta madrugada
porque esta alma muerta ya no te ama.

Y yo te perdono,
también te abandono:
por otro camino
marqué mi destino.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Luces naranjas.


Mi nombre es un exhalo del norte que mi cara recibe con bastante austeridad. Escucho a "Los Beatles" porque ando en paz, por lo menos durante un breve instante. Ahora camino en contra de la llovizna que es casi imperceptible, como si la luna decidiera rociarse perfume, que llega contaminado y pestilente a mi pelo.
Mi paso es inconstante, y hago equilibrio en la vereda rota. Evito hacer crujir cucarachitas y grillitos, asi que doy saltos torpes hasta llegar a mi destino: la noche.

jueves, 28 de octubre de 2010

Madrugadas


Mi nariz sigue helada como siempre, a pesar del enredo de una manta en mi cuerpo, los pies descubiertos, el alma en reposo.
Una parte de mí reacciona en medio de la densa oscuridad de la noche, la cual se convierte en una llanura que decido atravesar. Las cortinas rozan mi cintura como gigantescos pétalos al viento, y yo, la abeja obrera que busca polen para llevártelo a casa, en medio de la madrugada. No quiero soñar más contigo. Es bastante tortuoso hacerlo.
Entonces camino en la oscuridad, repentinamente oigo el lejano eco de un tren, grillos y risas casi ausentes al panorama silencioso. Me quedo en la ventana y observo la pista, la cual se llenó con tu gracia hace ya tanto tiempo, tanto que parecen décadas. Odio la inmortalidad.
Todo se ve naranja y negro. Y un poco gris. No hay otro color. Mi piel se torna anaranjada como hierro incandescente. Está tatuada con el roce de tus manos ásperas, que arrancaron mis ojos, mis manos, mi nariz, mis oídos y mi lengua. Todo es tuyo ahora. No siento nada más, sólo aquello que gira en torno a ti.

martes, 5 de octubre de 2010

Ja... Ja... Ja. TE GANÉ!


Hoy soy feliz. Y tengo una pequeña certeza: Cada vez que te vea, me iré corriendo.

Prometo no reclutar a más amigos en tu búsqueda, ni darles a todos la orden de matarte, echándome a mí la culpa. Los liberaré hoy a todos, y serán recompensados con una gratificante noticia: soy feliz, y todos juntos lo seremos también.
Copa.
Botella.
Vino.
Salud!

Y feliz cumpleaños a alguien que adoro y es uno de mis más preciados tesoros, que se encuentra muy cerca. Resplandeciente como un diamante. Más que todos los astros comprimidos en uno solo, alguien que admiro, comprendo, acompaño y quiero muchísimo.:


Sinopsis de un querer

Tentarte a la risa
sin más malicia
es verme triunfar
al verte ganar.

Ceder mis pasos
a unos retazos
inmunes al tiempo
que hoy está lento

Carente de mal,
contorno ultramar
sonríes inocente;
tus manos, valientes

Estar yo sin falta
cuando algo te falta
imagino abrazarte
y, tambien, indagarte.

domingo, 3 de octubre de 2010

me tienes hasta la coronilla...


No puedo contener por más tiempo la ira. Siento cómo nace desde mi pecho, recorriendo mis hombros y mis brazos, hasta filtrarse por la punta de mis dedos, a los cuáles yo ataco. Sin pensarlo obtengo lo que quiero: un dolor exquisito que puede ocultar tu risita asquerosa.
Son como trozos de metal oxidado, tus cuerdas bucales, que al friccionar me exacerban hasta incendiar mi mundo interior, uno en el que tú eres el único pequeño montículo de basura.
No es bueno odiar a alguien que nada te ha hecho, por eso no te odio. Pero aborrecer a alguien que te aborrece es sólo hacer justicia.

martes, 28 de septiembre de 2010

C...Carajo...

(Un sueño mío)

F: Cierra los ojos y pide un deseo.

Él: Mmmm... ya.

F: ¿Qué pediste?

Él: Si te lo digo, no se cumplirá.

F: Te diré yo el que pedí. Se encuentra frente a mis ojos.

Él: ...

F: Te lo dije, y se cumplio. =)

Él: ...

Él se va corriendo. Despierto.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Renacer parte 2


Otra vez me alzo por sobre cadáveres podridos, pero perdí el sentido del olfato... ¡Qué dicha!
Tropiezo torpemente al levantarme, pero no me molesta, me da igual.
Todos están muertos a mi alrededor, llenos de gusanos y moscas. No siento asco.
Observo sin expresión en mi rostro todo el vacío a mi alrededor. Uno que se llena únicamente con los infinitos muertos en estado de descomposición... Y camino sobre ellos como Jesucristo camina sobre el agua. Yo lo hago sobre sangre.
Esta vez no renací de mis cenizas. Esta vez yo soy un zombie, y estoy muerta, pero me muevo. No respiro, pero sigo caminando. Estoy ausente de latidos, y es que esta vez mi corazón me fue robado. ¿Debería buscar a ese ladrón para pedírselo de vuelta? No por ahora, ya que prefiero hacerlo cuando esté más fuerte, más viva. Cuando deje de sentir, y esté lista para matar...

Ni en mis más anhelados sueños...

Es un veneno escarlata que se interpone entre tu mundo y el mío. Quisiera ser un camino muy largo que culmine en un abismo enorme, y me recorras hasta dejarte caer... Y despierto.
Porque hoy te soñé; y fue el sueño mas bello del mundo. Tenerte a mi lado, inmóvil, provocando al unísono mi propia inmovilización. Gracias por quedarte a mi lado y no dejarme a mi suerte bajo este sol que no brilla, antes de que seas tú esa estrella aún más poderosa que el mismísimo sol, antes de amarte y contemplarte a todas horas, sin que mis ojos se cansen o se quemen con semejante hermosura y brillantez. Y vuelvo a despertar.

¿Cuánto tiempo más te tendré que esperar?
¿Cuánto tiempo más te tendré que esperar?
¿Cuánto tiempo más te tendré que esperar?
¿Cuánto tiempo más te tendré que esperar?
¿Cuánto tiempo más te tendré que esperar?
¿Cuánto tiempo más te tendré que esperar?
¿Cuánto tiempo más te tendré que esperar?

miércoles, 1 de septiembre de 2010

El velo de la novia que murió carbonizada


Javier estaba apoyado elegantemente en el balcón de un hermoso salón, fuertemente iluminado por las grandes arañas dispuestas en él. La mitad de él estaba iluminado por esta luz amarilla, y la otra mitad, por el azul del cielo nocturno, con una fuerte luna menguante, casi llena. Conversaba alegremente con su mejor amigo, Fabián. Su nuevo mejor amigo, ya que Diego Hinostroza ya no era ese amigo al que yo lo veía abrazar tantas veces. Ahora Javier había cambiado. Ya no cambiaba de novia como cambiaba de calzoncillo, ya no era ese coqueto muchacho con jovial energía que me llamaba tantas veces al día sólo para salir a caminar, o en la noche para pintar paredes de terrenos abandonados. Ahora él estaba muy lejos de mí y de esos abrazos míos que tanto le gustaban y que ahora ya no recuerda ni le importan. Sólo quiere verla a ella, que hoy se encuentra más bella que nunca, en todo su esplendor y cuando la veo en esas fotos, es casi de otro universo... Piel perfecta, ojos perfectos, cuerpo perfecto, todo es perfecto... a excepción de que había bebido demasiado. Era increíble cómo su cabello seguía como si recién hubiese salido del salón de belleza y su vestido blanco ostra se mantenía impecable a pesar de que se tambaleaba con esa "última" copa de champagne. Su voz era gruesa, parecida a la mía, y su sarcasmo hacía sonreír a Javier tantas veces como yo recuerdo haberlo hecho también. Él la vio acercarse y sonrió como nunca. Ella era bella. Y era su esposa.

sábado, 7 de agosto de 2010

Soledad (21/07/2010)


Son hongos.
Hongos en mis dientes y mi lengua.
Mis cuerdas bucales oxidadas
igual que las de mi vieja guitarra virgen.
Solos, la tacita y yo
Y al unirse a mis bostezos, un lápiz y un papel
empieza la fiestecita de té.
Solos, en este mundo aburrido
proclives a la infecciosa impertinencia
de blasfemos pseudo poetas desertores de la dicha.
Solos, como errantes filántropos
que a cambio reciben un martirio.
¿Qué es peor que dar falsas esperanzas?
Pues dárselas a esta pobre desdichada.
Impulsivo es el auxilio que yo pido.
Han ganado esta batalla: mis miedos
¿Ya no hay nada?
No. Sólo tu rostro inexpresivo y mi apatía.

El jardín de los sueños (1/07/2010)


Colores que llueven,
amores que mueren.
Flores que duermen,
en cielo me entiende.

Guirnaldas atravesaron mis dedos
cuyo perfume bizarro me posee.
Entre tus ramas suaves me enredo
hasta besarte, cual pétalo endeble.

Hojas que me hablan,
cantos de hadas,
luces doradas
y el sol se destapa.

Capullos que retienen mis memorias
Y pistilos blandientes al viento.
Una parte de mí ya te odia
al saber que te irás sin lamento.

Llegaste, invierno
trayendo el infierno
y el sol va cayendo
pues ya no te tengo.

martes, 22 de junio de 2010

El corazón de Erzébeth Bahtory


Ocurrencias marchitas que tus dedos trazan,
en medio de la noche con mujeres danzas.
Tu lengua proscribe toda compasión
al poder liberarte de todo candor.

Tijeras doradas para blindar tu vileza
te veo acercarte y las cadenas ya pesan.
Tus ojos son rojos como tu boca afilada
sonríes, me tocas y pierdo el habla.

Cántame, cual sinfonía de muerte, doncella
que ya siento el dolor, ¡Pero es que eres tan bella!
Te amo y te odio, quiero defenderme
pero poco a poco, mi cuerpo se duerme.

sábado, 19 de junio de 2010

Vacaciones: sinónimo de INFIERNO interior...


Descanzo, vagancia, alegría... Hipocresía al paso, nada más.
No hay nada peor que las vacaciones.
La falta del estrés enloquecedor de la universidad no es más que una manera de llenar los agujeros negros inmensos en las concavidades más profundas de mi cerebro.
Odio las vacaciones, no las soporto.
Vacaciones es sinónimo de soledad.
Vacaciones es sinónimo de búsqueda, para después no encontrarte,
dejando en la vereda cicatrices de cada búsqueda fracazada
y una arruga más en el entrecejo.
Vacaciones es sinónimo de tristes recuerdos, en los que no soy feliz con lo bello que viví contigo, sino infeliz porque sé que nunca más lo viviré.
Vacaciones es sinónimo de pesadillas en las que te veo alejarte millones de veces. Todas aquellas ausentes de aliento y fuerzas. Ausentes de una madre que cubra mis ojos. Ausentes el abrazo de un amigo. Sólos yo y el frío suelo, al cual me dejo caer en llanto, sin que éste se inmute en mi dolor.
Vacaciones es sinónimo de largos pasillos blancos por los que voy, hasta llegar a una puerta de madera, la cual tocaré para ingresar a la cámara de catarsis. Sin éxito. Sólo más incertidumbre.
Vacaciones es sinónimo de veneno. Píldoras blancas y amarillas que juran hacerme sonreír, sin éxito también.
Vacaciones es sinónimo de libertad. Una que se convierte, inevitablemente, en libertinaje.
Vacaciones es sinónimo de nostalgia,
por anteriores vacaciones en las que nada de esto me importaba, y estaba lo suficientemente ocupada siendo niña y jugando videojuegos.
Odio las vacaciones.
Y más aún, odio escribir tan mal últimamente...

viernes, 28 de mayo de 2010

Crimen inconsciente


Dentro de mis sesos te encuentras, y recorres cada rincón de ellos como en un laberinto cuya salida sabes perfectamente. Te admiro.
Y cada quien toma de mis manos un pedazo de confianza, pero tú tomas de mi boca un pedazo de mi alma. Te admiro, pero te temo...
Estoy haciendo equilibrio ahora en el borde de una copa de ácido muriático que huele a vino. Un aroma que me excita y me trae raciones de tu piel para ser devoradas por mi, como un pichón por tarántulas hambrientas. Pero te veo y no te daño: dejo que tú me dañes. No se siente tan mal.
Regreso a casa y me reflejo en las pálidas paredes de mi cuarto húmedo. No puedo respirar porque tus manos están alrededor de mi cuello. Sonrío ante ello.
Y creo mapas de mundos perdidos con mi pelo sobre la almohada, aspirando vapores que provienen del infierno. Busco alguna salida, algún escape, pero no puedo moverme ni un milímetro. Estoy petrificada con el inmovilizante despertar de tu insanidad.
Y finalmente desperdicié segundos en que la luna estaba cubierta de esta espesa neblina invernal, para verlo todo con los ojos cerrados y despertarte, estando aún yo dormida.

domingo, 16 de mayo de 2010

Él


Él duerme de día y de noche despierta.
Sus sueños son bellos pero llenos de pena.
Escapa de su cueva, bañado en ébano
y acude a la noche, acandilado.
Sus piernas no cesan; recorre mi mundo
a dos pasos se va; a uno sólo, regresa.
No cuenta historias, me las hace vivir.
Sueños en vida; vivirlo, un sueño.
Sin él o con él, parece lo mismo
pero no puedo dejar de pensar en su andar.
Y mis noches sin él menguan en miseria:
Longevo crujir de papiros en blanco.

jueves, 29 de abril de 2010

Se busca...

Caos de muerte, cuando se te tapan los oídos y no puedes oír a la naturaleza gritar por tu ayuda. ¿Cuánto tiempo más contaminaré mis pulmones con este gris veneno vaporoso y amargo, dañando el verdor que, paradójicamente puede ser venenoso? Dime tonta, querido. Y yo te responderé idiota, porque tú no sólo te contaminas. Te matas. Y por ende, me matas a mí. Matas la naturaleza del mar y del campo que nos hicieron vivir brevemente una infinidad de pasiones y amor puro. Más puro que la atmósfera de este planeta cochino que recorríamos madrugadas siendo únicos. Matizándonos con la noche y con la gracia del sonido de altísimos eucaliptos susurrando ante una suave brisa, que fue como tus suspiros haciendo eco a los míos cuando nos entrelazábamos formando una nueva atmósfera. Una cálida y perfumada de chocolate, hasta que nos arrojaron al mar, del que pude salir solitaria y hasta ahora no te pude encontrar, por su infinita profundidad...

viernes, 23 de abril de 2010

Amor de psicópata


El rasguño de hormigas en mis brazos
es más que olfatear estragos del pasado.
Yo lo veo y lo retengo con mi aliento.
Grito que me mires, pero no puedes escucharme.
Grito tan fuerte que nadie me oye.
Imagino... ¡¿Qué no imaginaré?!
que tus labios se desprenden de tu rostro y los mastico
e inflo globos de agua que mueren en el cielo.
Me elevo. Y duele la lluvia que va en sentido contrario.
¿Cuános animales veo desde aquí?
Y a ninguno yo deseo. Sólo a ti.

martes, 20 de abril de 2010

Alcaloide fenantreno del opio


No necesito bañarme en té para envejecer
ni condensarme en nubes para llover.
No pido gracia, pido perdón.
Si no hay perdón, entonces dolor.

Dolor que sólo a mí se dé eternamente
y ningún martirio más en tu mente.
Que ángeles pulan tu perfección
y que tus piernas sean cola de pez.

Guarda los miedos y entierra al demonio
que no hay más razón por la cual yo te lloro.
No necesito ser herida abierta para arder
ni que me llenen de libros para aprender.

domingo, 18 de abril de 2010

Odio el odio. Por eso me odio. Porque te odio.

Escrito el 03/06/2009

No es creadora de mis obsesiones, mas sí de mi autodestrucción. No puedo entender cómo puedo odiar algo que daño no me hizo y, sin embargo, me ata a una cruz en la terraza, mientras el sol me provoca quemaduras de tercer grado.
Odio el odio. Por eso me odio. Porque te odio.
La sustancia mas impura del ser, la siento en mi estómago revolverse como una serpiente enclaustrada. Encuentro razones para satisfacer mi fetiche de verte derrumbado, y no sólo a ti, sino a la masa de gente que me crea una casita de dulces como la de Hanzel y Grettel. Casita de mierda, que igual te derretirás con el sol y dejaras mi piel pegajosa. Casita de caries. Casita empalagosa.
Y como una anfitriona agradezco a esas ninfómanas por hacerme sonreír al saber que están embarazadas, llorando al no tener dinero para un aborto. Esas ninfómanas que reían a carcajadas de mi torpe comportamiento. La venganza es mas dulce que su casita de mierda. Y no empalaga. Y maldigo a la amiga ingrata, que indigna es de llamarse amiga mía, pues sólo ha de buscarme en su miseria. ¿Y en la mía? Solo le importan sus noviecitos de 5 meses que dicen ser el amor de su vida. Pobre cabeza hueca. Eres nada. Terminarás embarazada. Suelto una carcajada ante ello.
Y mi remordimiento concluye en depresión. Culpabilidad.
Malos pensamientos son todos aquellos, y así mi bipolaridad no cesa. Me odio.

...¿Ouch?

Hoy amanecí con tortícolis. No puedo mirar hacia atrás sin tener que mover todo el cuerpo. Para empezar ni debería mirar hacia atrás. Hacia un pasado que ahora sólo me aumenta la migraña horrorosa que estoy teniendo por culpa del quinceañero de la vecinita...

domingo, 11 de abril de 2010

Alicia en el país de las maravillas

No cabe duda de que es de mente demente, o demente de mente? Cuando quieras puedes visitar al señor de orejas grandes, a menos que huya. El señor cuyos ojos destellan como rubíes asesinos, desechando toda esperanza de inocencia. Alicia, no vayas por allí, que puedes salir lastimada. Pero ella quiere salir lastimada. Quiere probar aquellos hongos que la hagan sentirse más pequeña, y entrar por aquella puerta por la que huyó su misteriosa víctima. Ella no se reduce, pero sí su cerebro. Da vueltas después del "trip" y siente que es microscópica. Limpia su nariz bruscamente y sigue su camino.
Se oye un xilófono. Un sonido dulce, pero ella lo oye terrorífico. Quizás tuvo un mal viaje.
Y el azul personaje de curiosa flacidez se le presenta. Alicia se siente excitada con su fálica figura. Es extrañamente curioso el efecto de ese diminuto champignón.
- Cof, cof...
Alicia se ve rodeada de blancos fantasmas que salen de la boca de la oruga al aspirar de aquella extraña pipa, cuyo nombre exacto desconozco.
- ¿Donde encuentro al señor conejo?
- Lejos de aquí. Muy pero muy lejos de aquí.
Ella se fue directamente a un llano tallo de floripondio, para bailar en él, como toda una puta.
La oruga ríe al verla bailar torpemente. Y ella desaparece en su zigzagueante rumbo. ¡Cómo extrañaba al conejo! de hecho, ella amaba su presencia. sus ojos rojos. Y su obsesion con el tiempo.
Y vio a otro amigo, cuyo sombrero no ocultaba sus ojos saltones y sus guantes, sus manos exageradamente temblorosas. Y la liebre, la mascota que lo acompañaba, la vio limpiarse la nariz con violencia y se dio cuenta de lo que ella quería. Entonces tomaron el té, bajo los aromáticos floripondios y hermosas amapolas en su jardín delicioso. Poner un dedo sobre el azúcar que cayó en la mesa y chupar el dedo era una manía. así como su fama de cocainómana. Alicia continuo por el sendero, luego de tomar el té, y atravesó dominios prohibidos. Y fue allí cuando esa mujer vestida de rojo, que era la máxima autoridad de las maravillas, le cortó la cabeza. Desde el suelo miraba Alicia. Sin poder moverse, pues cuerpo le faltaba. Sentía cómo éste, lejano, se atragantaba con la sangre, y moría. Su cabeza aún viva, y sus ojos desorbitados gritaron a la bruja la devolución de su cuerpo. La reina de corazones se agachó ante su cuerpo y con sus manos acarició la suave espalda de la muchacha. La miró con deseo. Con perversión y lujuria. Y el señor conejo no volvio. Se fue para siempre.

miércoles, 7 de abril de 2010

Bocetos incompletos (a excepción del tuyo)4 Final

Y te perdí. Pero la historia no termina así. La envergadura de mis brazos no era suficiente para darte el calor que requerías. Las pintorescas caminatas se convirtieron en hóstiles travesías sin ti, hasta sentir que la gente se desvanece y el peligro está a milímetros, y al mirar hacia arriba se desvaneció hasta el mismo humo. Lloré en blanco y tapizé sin aclarar las calles por las que me perdí literalmente. Quisiera ser blanca totalmente, y volátil. Quisiera ser el flechazo en tu frente o por qué mejor no, lo seas tú en la mía. Ser la heroína en tu historia y ralentizar los momentos en que sonreías con pureza, olvidando incluso la lentitud del tiempo y la diminuta ciudad de la que fuimos dueños. Arrancaría mi piel y la daría como una ofrenda a deidades, sólo por retroceder unos meses. Sólo unos cuantos.... Para conocerte otra vez, o por qué mejor, no conocerte. Y solo esperar a la siguiente vida para buscarte, encontrarte antes de que pruebes la manzana, y sintamos vergüenza, sintamos los miedos, y seamos, para siempre, almas sin paraíso. Como ahora.

Bocetos incompletos (a excepción del tuyo)3

Cuando la vida es bella no es color de rosa. Es azul añil con púrpura y cerulio. Porque siempre pensé ser inmune a las drogas, hasta que te amé. Así mi dependencia se convirtio en un enorme ojo plateado que desde el cielo proyectaba su gracia, como el regalo de dios a la manifestacion mas grande del amor paradójicamente anti-amor. Era el viento lo que nos llevaba y lo poco que me molestaba tomar tus manos sudorosas. porque lo eres todo.
Perfeccion despues de los miedos es algo poco común, pero sensato. Lágrimas de felicidad. No son rojas. No negras. No transparentes. Son plateadas, como el ojo, que traicionó nuestra confianza luego del amor.
Se escondió el muy cobarde, pero espero cada ciclo su apertura, para volvérmelo a encontrar. Para devolverme la plata líquida de tus manos. Para aprisionarte a cada paso, y suspirar entre tus labios.

jueves, 1 de abril de 2010

Bocetos incompletos (a excepción del tuyo)2

Poco a poco me iba desvaneciendo, y me escondí en una cueva de granito que encontré en mi camino, cuyos habitantes fueron acogedores en todo aspecto. Una estalactita cayó en mi muerto cráneo, y mi cabeza se fue hacia atrás, donde por fin te pude ver.
Eras el ser mitológico más radiante en aquel desolado lugar. Hermoso. Tus cabellos caían sobre mí y su aroma me hizo elevarme. Me dio alas que me llevaron a ti y tomé tus manos ásperas para besarlas e idolatrarte como a una divinidad. Tu mirada de onix penetró hasta mi sexto sentido que en tu tacto fue como la transpiración de las nubes. Algodones celestes entre tus brazos al compás de la percusión de tu pecho. Bellos momentos a tu lado que ocultaba un humo extraño. Verde. Y empezé a odiar el verdor.
(Continuará, tengo sueño...)

Bocetos incompletos (a excepción del tuyo)1

Cuando vino la bestia y despiadadamente arrancó mis entrañas, la única tibieza fue la de mi sangre que fluía por entre mis senos, y se congelaba a cada centímetro de deslíz por mi cuerpo. Días fatales. Días en los que muerta estaba, destrozada por dentro. Pudriéndome como un eterno cadáver que aún conservaba algo mínimo de existencia, como el polvo de sus huesos. Un cráneo vacío y sin entrañas.

La túnica azul del silencio


Se desfazan las manecillas del reloj y me quedo a tientas bajo luces de velas, mientras la cera caliente cae en mis brazos bronceados por este maldito verano que no me permite ir a buscarte con mayor sigilio. Como una detective en búsqueda de un peligrosísimo asesino en serie, el cual me detiene el pulso con tan solo mirarme. Mis ojos estan rojos como los tuyos, pero no con las pupilas dilatadas y, sin más que decir, camino de regreso creando un riachuelo más entre tu casa y la mía. Uno que el sol maldito secará y reflejará la luz de la luna. Tanto que querías tenerla a tus pies, allí te la dejo, reflejada en el piso al menos esta noche.
El tráfico de cucarachas y sinfonía de grillos me acompaña en mi soledad infinita. Al menos estos horrendos personajes no hacen daño. No hacen daño como tú y tu insana hermosura...
Es increíble ir a buscarte estando tan cerca y no poder encontrarte en tan solo unos metros de distancia. Dentro de una cueva te confundes con miles de murciélagos de entre los cuales no puedo distinguirte, porque todo está oscuro. Oscuro como tus ojos. Pero no es ya esa hermosa oscuridad que había cuando me mirabas atentamente al escucharme hablar nimiedades. Ahora es la penumbra total. Sin luna. Sin azul. Nigérrima.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Soy mujer y hoy lo sentí


Tras la sombra de mis labios,
en lo profundo de mis ojos,
en el fin de este reinado
soy mujer, y hoy lo sentí.

En las manos de mi amado,
mariposa de alas suaves,
soy culpable de entregarme,
pues soy mujer, y hoy lo sentí.

Mis pupilas, observando
y mi alma lo comprende.
Tan sensible, yo llorando;
soy mujer y hoy lo sentí.

Y la espada voy blandiendo.
Pongo fin a esta batalla
para renacer sobre tus huesos
porque soy poderosa,
soy guerrera.
Soy mujer, y hoy lo sentí,

martes, 9 de marzo de 2010

¿Por qué te fuiste?


Estar sumergida en este estanque de preguntas no da rienda a mi verdadera interrogativa, que es ¿Por qué te fuiste? El Tiempo cura todo, la distancia y el perdón. Son nefastas mentiras que me disipan entre tus frases tontas. Y me pregunto, ¿Por qué te fuiste?
Si no soy suficiente, ni el mundo puede serlo, ¿cuánta gracia te fue dada para tener el derecho de coser tus labios ante mí? ¿Cuáles son cadenas y cuales son recuerdos de un lacerante romance que engañosamente me fue bello? ¿Y por qué te fuiste?
Cabalgaré sobre insectos gigantes al compás de la noche. Insectos horrendos, como cucarachas, y espiaré tus cavidades auditivas, pues quizás estén tapadas con más tonterías que se disgregan de las mentiras con las que me llevaste al paraíso. ¿Mentiras fueron?
Si no, ¿Por qué te fuiste?
Y finalmente, me detengo y atravieso una pared acuática, hecha con tu sangre. Sangre de un simple mortal que alguna vez amé. Un mortal que no me considera nada. Que no me ama. Que me olvidó.
¿Por qué te fuiste?...

domingo, 28 de febrero de 2010

Dosis blanquecina


Valproato de sodio. Un veneno que no es dulce y sólo me produce más sinsabores. Quiero prescindir a esta tortura. Quiero volver a escribir en mi cómodo escaño bajo sombras de fantasmas que nublan la muy excecrable realidad para transportarme a un vasto panorama de fantasías. No es la tosquedad con la cual me atraganto con la píldora de ensueño, ni mi renuencia o el clímax en mi sado masoquismo. No. Es Más grande que eso, y más terible. Algo que dilata mis pupilas más que esas porquerías con las que sobrevives y son como una cápsula de tamaño colosal en la cual me encierro desnuda, sin oxígeno ni abrigo. Quiero prescindir a esta tortura.
Mirtazapina maldita. Eres el espectro que se introduce en mi cerebro y tapas mis ojos. Aumentas toneladas a mis párpados, y por ello te maldigo. Mis madrugadas echadas a perder. Mis noches claro oscuras has de arrebatarme para traerme sólo vacío. Un papel en blanco, inútil, deplorable.
[...]

martes, 16 de febrero de 2010

Moda vampirezca....


No negaré que me vacila esta onda y admiro las peculiaridades de dicho personaje, a veces de ojos rojos, a veces azules. A veces cazando humanos con ferocidad, y a veces con sensualidad. No negaré que me disfracé de vampiro un halloween, ni que me encantan las películas de vampiros, desde la adaptación de Drácula, por Bela Lugosi, hasta la trilogía de underworld. Lo que pienso que es absurdo es ver que estan saliendo con mucha frecuencia series relativas a vampiros, y lo peor es que toda esta fiebre vampírica nos llegó como un alud gracias a la famosa saga de Stephenie Meyer: El crepúsculo (Twilight)
Leí sólo el primer libro. Es bastante fácil de leer, y no le veo ningún tipo de innovación en lo que concierne a la literatura. Es un simple cuento para adultos, dado los contenidos "violentos y, posteriormente, sexuales" pero lo único que yo pienso es que todo esto es una baraja para que la autora logre llegar a un público que, en su mayoría, es adolescente. Un público bastante flexible que puede acomodarse a cualquier tipo de farsa. Gente que no me agrada, para ser sincera...
Si hablamos de las películas, admito haber visto las 2, y en el cine. No me parecen la peor bazofia del mundo, pero hay momentos en las que puedes llegar a hostigarte con clichés y cursilerías que se aprecian en ambas. Lo peor de todo es tener que compartir la sala con u público, generalmente femenino, que ronda entre los 12 y 15 años. Gimen, suspiran y hasta gritan cada vez que en la pantalla gigante aparece el deseadísimo "Edward", un vampiro enamoradizo que brilla como diamantes a la luz del sol en vez de calcinarse (verlo brillar así me hace recordar a los comerciales de labiales de maybelline diamonds). Y es allí cuando me pregunto, ¿Por qué quitarle el misticismo y la cruenta sensualidad a un personaje clásico? ¿Por qué adaptarlo a lo que un enorme público adolescente quiere ver?
Dinero. Aunque ustedes no lo crean, mis queridos 2 únicos lectores, el dinero puede transformar al mismísimo diablo en un pequeño pony.

sábado, 13 de febrero de 2010

Del insomnio y el amor.



Desperdicio madrugadas
crucificada a mi ventana.
Tu silueta sigue ausente;
me aproximas a mi muerte.

Averías del destino
sin que cese este delirio,
y me quedo estancada,
pues así es como me matas.

Picaduras y migrañas,
será que no me extrañas;
paraísos de cemento
reinados por abyectos.

Una vida sin tu amor
Es pecado sin perdón.
Pero el diablo te seduce
y a torturas, él te induce.

Emociones olvidadas
me carcomen en el alma
y asesinas mi ilusión
con desgaste de pasión.

El velorio de mis sueños
es con tu protagonismo
que intangible es a mis besos
y sólo aumenta dramatismo.

Laberinto de fantasmas
y más dosis de morfina,
me recuestan en mi cama
hasta el día de la ida.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Estar sin ti


Estar sin ti es como encerrarme en un espinozo rosal. Es cubrir el cielo con una gigantesca atmósfera roja que me baña en sangre y derrota mis defensas.
Estar sin ti es hundirme en mi colchón y ahogarlo en mi propio llanto, una muerte lenta y lacerante. Es encontrarme en medio de una ráfaga y dejar que todo caiga sobre mí.
Es beber un océano de veneno y dejar que me destroze por dentro, para no poder gritar tu nombre y pedir que me salves otra vez...
Estar sin ti es estar enclaustrada en un lugar que es peor que el mismo infierno, porque no tenerte es arrebatarme la vida dejando mi cuerpo deambulando en una nigérrima esfera infinita, andando y andando. Sin encontrarte. Sin esperanza. Muriendo de pena.
No tenerte es mi perdición. No tenerte es mi castigo. No tenerte... Es mi muerte.
Porque estar sin ti me fue imposible imaginar. Estar sin ti es colgarme al borde de un abismo y sin poder expirar, solo resistir eternamente sin respirar.
Estar sin ti es perder no sólo alas, sino paraísos sobre los cuales volar; mares en los cuales nadar; senderos por los cuales correr. Es perderme incluso a mí misma. Es perder los estribos en mi desesperación por volverte a encontrar, por volverte a tener...
Estar sin ti, no quiero más.

viernes, 29 de enero de 2010

22:22 (parte tres)


Del cielo me caen sonidos,
una percusión de estrellas fugaces
y pedacitos de verde y azul
centellando en mi empolvada ventana.

Y veo tus largas pestañas
cepillando mis sueños tan suavemente
que no puedo evitar dejarme caer
y enredarme en tus rizos perfumados.

Sumerjo mi pensamiento en tus ojos
cuya oscura belleza me ata a tu abrazo
y no pienso soltarte jamás,
me quedaré, porque no quiero irme ya.

Espero ansiosa la noche siguiente
para remarcar nuestros pasos en el suelo,
y no dejar de mirar tu perfil mitológico
al compás del cantar de los grillos.

Contigo el mundo podría elevar
y todos los mares podría surcar,
Porque no existe nada mas bello
que tu apacible presencia melódica.

miércoles, 27 de enero de 2010

22:22 (Parte dos)


Bajo negros peldaños se encuentra tu luz
y he yo de robarte un segundo,
un instante

Asaltaré tus minutos, sólo en mirarte;
desgastaré mi voz grave
para hacerte reír.

Es que es tan reconfortante verte feliz,
una fuerte razón en mi vano existir,
una que es por ti y para ti.

Tejeré candelabros enredando mis dedos
en tu negro cabello,
mi cortina de vida.

Calmaré aquellas tardes que eran terribles
con un beso en tu boca,
mi maná celestial.

martes, 26 de enero de 2010

22:22 (Parte uno)


Su alteza de la noche se me acerca
y mis ojos se embadurnan de deseo.
¿Será posible ver tanta belleza?
¿O no se me ocurren otros versos?

Su alteza de la noche me sonríe;
congelada, en un segundo me enamoro.
Y al ver cómo la neblina lo describe
irradia una luz que es como el oro.

Su alteza de la noche me acompaña,
y me estremezco cuando toca mi cintura.
Con deleite interminable él me habla
e imagino que sus besos son mi cura.

lunes, 4 de enero de 2010

Renacer


Vivo a través de un espejo roto cuyos frágiles e hirientes pedazos como mi persona, se precipitan en una cascada de diamantina a relucir y herir sobre quien tenga la mala suerte de caer. Hoy vi un reflejo de maldad y otro de el ángel que quise matar dentro de mi, y desgraciadamente no pude. Confundida y demente estoy. No lo dudo. Una paloma con complejo de colibrí disfruta manjares exquisitos y poco abundantes en un jardín sin más flores que una planta carnívora. El placer lo da el dolor, y el dolor lo dan todos. Y me transformo en una nube negra y lloro ensuciando las calles y escupiendo sobre la insensatez. Me inspiro y doy inspiracion. Al odio, al amor, al desencanto y el perdón. Me desvanezco como un fantasma al pasar al cielo, y reaparezco alli frente a ti y tu ingenua expresión. Qué tonto te vez hoy. Y yo me siento poderosa. Decidí comprar césped para que te eches sobre él y te conviertas en luciérnaga, vueles lejos pero hasta donde pueda verte, y al alejarte te conviertas en estrella y definas la constelación de Andrómeda. Yo me quedo aqui, porque es lo mejor, porque debo seguir siendo vidrio molido, y convertirme en granizo, y en una escultura de hielo, y en todo Groelandia si es posible. Porque soy poderosa. Porque me fortalecí. Porque renací, y estoy más viva que nunca.

domingo, 3 de enero de 2010

Breve reseña de una navidad rara.


Mala suerte es cuando en la mismísima víspera de nochebuena ocurre un corto circuito que apaga tu casa por completo. Sin poder tolerar el inmenso aburrimiento mientras observo al pavo enfriar, salgo y paseo brevemente por mi barrio, del cuál huí poco después al darme cuenta que los amables vecinitos empezaban a arrojarme cuetecillos y ratablancas mientras a todo pulmón gritaban "¡Quemen a la bruja!, ¡Quemen a la bruja!". Muy asustada, la bruja vuelve a casa y se pone a escuchar música, hasta que llega el abuelo y empieza la cena, deliciosa, y a la luz de las velas, lo cual me impide ver arañitas y mosquitos cayendo en mi plato. Quizás a oscuras y con el cabello chamuscado por los cuetecillos, pero fue divertido.

Fantasmas del equinoccio


Goteo con violencia.
Ya anochece y sigo aquí,
sin ser jazmín que se cierra,
pero sí una sombra que te acecha.
Quisiera recostarme en tu lecho
y oírte leer historias.
solos tú, yo
y la complicidad de una almohada invisible,
una que haya entre tu pecho y tu vientre.
las comisuras de mis labios te lo dicen,
gritan mi secreto y me desnudan.
Verme, no lo mereces
Verte, no me nace.
Un año más de tu trágica existencia,
un año más de vida simple.
Quiero quererte,
que te quiera tú quieres,
pero se me va de las manos,
se me va el amor
y me opaco en tu recuerdo,
uno violento y sin gracia.
Un recuerdo de desamor.
Prefiero mentiras de ayer,
prefiero que seas mi noche,
mi fantástico Marte.

viernes, 1 de enero de 2010

2010 Impredecible...


Caminar la madrugada del 1 de enero del 2010 bajo una fuerte garúa con un buen compañero recien conocido es raro. No creo que sea malo, pero tampoco bueno. No creo que haya sido bueno el querer fumar otro tipo de sustancias que no son tabaco, pero tampoco creo que sea malo el hecho de que esa sustancia no haya ejercido efecto alguno en mí. No creo que sea bueno haber quedado impregnada del olor de esa tontería, pero tampoco pienso que es malo el haberme hechado aromatizante de baño para disipar el olor. No fue bueno haber salido de esa casa a las 4 de la madrugada a buscar algún antro en el cual continuar la fiesta, pero tampoco fue malo haber pasado verguenza al volver a la misma casa, luego de haber recorrido medio Lima buscando locales en los cuales ya no nos dejarian entrar por la hora. [...] Fue bueno haber ido a otra casa a reírnos un rato con el primo de mi amiga, bastante ebrio y delatando ante sus familiares los trapitos sucios de mi amiga. Pero creo que fue malo el hecho de haberle dicho ignorante a la amiga de ella al preguntarme si soy emo. Fue malo no haber contestado el celular a las 7 am cuando mi familia preguntó por mi, pero fue bueno que, al unísono de esta llamada, yo le haya rechazado por enésima vez a la señora "J" una pizca de coca que insistentemente me ofrecía.