.jpg)
Ocurrencias marchitas que tus dedos trazan,
en medio de la noche con mujeres danzas.
Tu lengua proscribe toda compasión
al poder liberarte de todo candor.
Tijeras doradas para blindar tu vileza
te veo acercarte y las cadenas ya pesan.
Tus ojos son rojos como tu boca afiladasonríes, me tocas y pierdo el habla.
Cántame, cual sinfonía de muerte, doncella
que ya siento el dolor, ¡Pero es que eres tan bella!
Te amo y te odio, quiero defenderme
pero poco a poco, mi cuerpo se duerme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario