miércoles, 15 de octubre de 2025

Hazme tuya



En medio de opuestos u adyacentes,

de mar y de montañas,

de lo que calcina y que congela

Encuéntrame.


Aunque intente escapar

te observo a lo lejos,

fuera de tu alcance

Y me oculto en tu indiferencia,

pero al final 

me acechas.


No quiero huir más,

Así que esperaré 

en el último rincón,

en el que nuestras pieles 

se fusionaron en canícula.


Puedo notar tus pasos,

Tus texturas, tus colores

A kilómetros de mí

y así vuelves, a impregnarme

de cada partícula tuya,

hasta fundirnos en lluvia,

Sol, viento,

Y cada elemento que nos toca

juntos.


No quiero irme, y no me iré;

sé que también quieres quedarte

en mí.

Así que, hazme tuya,

tan tuya que tu cuerpo

sea una extensión 

de todos mis matices, olores, entrañas.

Hazme tan tuya que seamos uno

y nuestra sed sea saciada 

sólo con nuestra sangre combinada

en un cóctel de deseo.

Deja que me entregue

y hazme tuya

para siempre.

viernes, 10 de octubre de 2025

Monstruo invisible

 


Como un tul efervescente me cubres

y te siento aún sin verte.

Mi cuerpo deja de moverse,

se vuelve pesadísimo.

Hoy solo quiero dormir.

No importa si estuve bailando

a los halos de un arcoíris imprevisto

o si reí muy fuerte

hasta hace unos segundos.

Ya me cansé.

Quiero dormir.

Recuerdo cosas que no pasaron

pero me derrumban.

Me arrebatan toda esperanza.

¿Por qué tengo esas imágenes 

si nunca las palpé;

¿Por qué empezó a doler

así, de repente?

Y me doy cuenta que llegó.

El monstruo invisible.

Sobredosis somnífera 

con miradas que reprueban.

Miradas de enemigos que no existen,

risas burlonas.

Me veo mal.

Me veo horrenda.

A nadie le importo

porque soy un asco

y no sirvo para nada.

Sólo quiero dormir.

Me miro al espejo:

no puedo más.

Me desmayo ante el horror

y decido hibernar

hasta que el peso del monstruo

se aliviane un poco.