En medio de opuestos u adyacentes,
de mar y de montañas,
de lo que calcina y que congela
Encuéntrame.
Aunque intente escapar
te observo a lo lejos,
fuera de tu alcance
Y me oculto en tu indiferencia,
pero al final
me acechas.
No quiero huir más,
Así que esperaré
en el último rincón,
en el que nuestras pieles
se fusionaron en canícula.
Puedo notar tus pasos,
Tus texturas, tus colores
A kilómetros de mí
y así vuelves, a impregnarme
de cada partícula tuya,
hasta fundirnos en lluvia,
Sol, viento,
Y cada elemento que nos toca
juntos.
No quiero irme, y no me iré;
sé que también quieres quedarte
en mí.
Así que, hazme tuya,
tan tuya que tu cuerpo
sea una extensión
de todos mis matices, olores, entrañas.
Hazme tan tuya que seamos uno
y nuestra sed sea saciada
sólo con nuestra sangre combinada
en un cóctel de deseo.
Deja que me entregue
y hazme tuya
para siempre.

