lunes, 11 de enero de 2021

Canción Celta



Volví a caer estrepitosamente entre un espinar, y ésta vez mis huesos se rompieron. No puedo moverme.

Mi cuerpo está tan frío como el de un cadáver, a excepción de mi rostro que se enrojeció con la excesiva cantidad de licor que besé ésta noche

Pensando en tus labios.

He llorado tanto que se me agotaron las lágrimas, y ahora mi sangre es azul. No hay más vida en mi cuerpo.

A lo lejos, sin embargo, puedo ver una luz tenue, y un sonido.

Es el sonido más hermoso que escuché en mi vida, pero, ¿Por qué justo ahora, cuando estoy destruída, sin esperanzas y rendida a la parca?

El sonido viene acompañado de tu voz. Nunca la oí, pero siempre la imaginé. Me susurras con tanta suavidad, con tanto amor, que mi cuerpo sacó fuerzas de su propia sangre, y me pongo de pie. 

Continúo mi camino, a solas ésta vez. Ahora sólo necesito encontrar la procedencia de esa hermosa canción. Tu canción. Nuestra canción.

Musa de nadie


Mis pies están gélidos, sobre cerámica.

Estoy dispuesta de tal forma que el sol y las sombras que a contraluz me saturan, me recuerden.

Con una foto

Una escultura

Un retrato.

Pero nadie se percata de ello.

Soy la musa de nadie.

En mi piel ven pecados, fetiches.

Posibilidades que únicamente pueden satisfacer los ardores de su carne

Más no ven los matices, las sombras ni los detalles en el brillo de mis ojos.

Por un momento te detuviste ante mí y observarse aquello que sí quise que vieras. Por un momento el brillo de mi piel cambió. Rejuvenecí y las comisuras de mis labios se alzaban, como izando la bandera de un nuevo lugar, en el que podríamos quedarnos hoy, o tal vez, siempre.

Pero te fuiste tan rápido. Te deshiciste de mí para contemplar a alguien más.

Mi piel se tornó opaca, mis ojos, inexpresivos.

Se fue el sol y nadie más pudo verme otra vez.

Porque estoy cubierta en las tinieblas.

Porque soy la musa de nadie.

martes, 5 de enero de 2021

Recuerda el futuro



Recuerda el calor
Cuando tus manos tomo,
Y las fuertes miradas
Cuando te sientas solo.

Recuerda los mares,
Las olas precoces.
De lejos las vimos
Y oímos sus voces.

Recuerda mi risa
O tal vez la tuya
Los gestos, silentes
Y por dentro, bulla.

Si no hay recuerdos, 
Evoca futuros
Éstos tardarán
Resistiéndonos juntos.

lunes, 4 de enero de 2021

León

 


Descubrí que tu soledad es tan insoportable como la mía.

Te volviste loco. Perdiste la razón.

Y digo ésto porque mi amor nunca fue a medias. Mi amor entero eras tú.

Hace mucho tiempo yo era aquella mujer que tanto hubieras querido: un eterno abrazo, cálido y seguro de sí. Más que un sticker era un tatuaje: me hubiese tatuado a ti hasta que sientas que jamás te abandonaría.

Pero arrancaron mis alas.

Mi amor fue corrompido por la más pura maldad.

Mi amor se convirtió en un tímido susurro, porque me dieron a entender que mientras más ruido hacia, sería más molesto para quien lo recibiera.

Tuve tanto miedo de tus quejas. Tanto miedo de que me empujaras violentamente a un abismo de abandono diciendo que me detenga, que te asfixiaba. Entonces decidí darte una prudente distancia para que puedas respirar.

Lamentablemente querías que te deje sin aire, que fuera ese tatuaje...

Perdón por no haberlo sido. 

Ahora mi cuerpo sin alma intentará compensar los abrazos que no pude darte. Los detalles. Las risas.

La compañía que tanto anhelas, como si hubieras perdido tu manada. 

Tal vez yo sea un antílope, y tú un león. Sé que eres peligroso para mí, pero te daré la calidez que necesites, hasta que vuelvas a tu manada y devores lo que queda de mí.

sábado, 2 de enero de 2021

Hombre azul, navidad azul

"Antropometrías", por Yves Klein


Tengo tu cuerpo tan cerca de mí pero es intangible. No puedo acercarme más, aunque mi epidermis arda sin que puedas percibirlo. Y es porque sólo puedes ver sombras borrosas a tu alrededor.

Yo soy una de esas sombras. Tus ojos no pueden enfocarme porque tu mente está extraviada en todos los infiernos que existen, y lo único que puedo hacer es tomar tu mano e intentar cavar con mi mirada la tumba en la que reposa aquella persona de la que me enamoré hace más de un año.

Ojalá fueras feliz. Ojalá tu sonrisa fuera real, pero puedo sentir cómo se me eriza la piel al verla, y sé que duele. Sé que te duele.