jueves, 13 de febrero de 2025

Sala de Embarque (Escrito el 18/08/2024)

 


El lugar es amplio dentro de mí. Muy amplio. 

Sobre todo en el interior de mi craneo, bajo la débil sombra de mi pelo.

Ya no sé a donde más ir. Ya no tengo escapatoria.

Me ahogo y me quemo viva al mismo tiempo. Estoy en ebullición de manera infinita e inmóvil, sin que haya orilla a mi alrededor hacia la cual buscar alguna minucia de alivio.

Estoy siendo aplastada por todo. Si hubiera alguna palabra que abarcara más que el todo, es lo menos que podría describir.

Estoy sin respirar, asfixiandome, pero mi nariz y mi boca están selladas. Ni siquiera puedo gritar, pues desgarrar el silencio sólo me condenaría a más martirio.

Soy mártir de mi propia cabeza.

Luego de unas copas y unas lagrimas que pagan una cuota más de la perpetuidad de tu ausencia, me encuentro sentada, ésta vez en la sala de embarque que me llevará lejos, pero de mí misma.

Porque sólo lejos de mí estarás lejos tú.

Espero sentada mi turno de embarque, intentando permanecer inexpresiva ante todos los dolores que tengo encima, la piel desprendida, las entrañas calcinadas, la sien carbonizada de ti. De lo que no se sabe y lo que yo supongo.

Lo que yo supongo sólo aniquila hasta el último pedazo de mí

Pero sigo esperando

Y ojalá logre partir antes de que finalice mi propia

desintegración.

No hay comentarios:

Publicar un comentario