Cuando llego al norte
el sol es tibio y no quema
pero poco después
se nubla en grises
No sé qué me esperará después
en ese norte.
Es tan hostil a veces
pero cuando está cálido
suele ser mi lugar favorito.
Si me voy al sur
arde cual tormenta solar
que en mi vientre se incrusta
y desvanece,
como lava en el mar:
Humea y se solidifica
hasta quedar inerte
en aguas que queman.
Al centro, sin embargo
el frío me calcina.
El lugar mismo me despide,
me desaloja a los segundos
pero yo insisto en quedarme
y tomar las riquezas
que se esconden bajo el hielo,
bajo olas congeladas
y montañas inhóspitas que nievan.
Las antorchas que encendí
se apagan a tus vientos
pero insisto
e insistiré
hasta calcinar tu centro.

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