sábado, 21 de marzo de 2020
Caballito de mar
Entre algas neón y corales brillantes te mueves, muy despacio.
Cuidas hijos ajenos, porque naciste para ello: Eres protector del océano, de los más inofensivos.
Te mimetizas cuando buscas alimento pero cuando me ves, te vuelves arco iris.
No creo merecer tanto, o quizás nada...
Soy un pez opaco que se perdió entre plástico y plancton. Sobrevivo contra mi voluntad, pues sólo quisiera ir a la superficie a darle una última mirada al ocaso.
Tú eres un caballito de mar, viviendo entre los tuyos.
Ella también lo es, y viven juntos.
¿Por qué me escogiste a mi?
Y a pesar de que aún tu cola esté entrelazada con la suya, tu cínica mirada no se despega de mi.
¿Por qué no me dejas ir?
No importa si trago micro plásticos a propósito, no importa si me dejó atrapar por pescadores.
Me salvas una y otra vez,
Aunque sé que algún día dejarás de hacerlo
Y me dejaras flotar, sin vida, cuando las olas se tornen púrpuras.
Y tú seguirás allí, con la colita entrelazada
a la de ella.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario