sábado, 10 de febrero de 2024

Esperando



La misma historia de siempre: 

Ojos secos que no pueden cerrarse,

Alma agonizante que muere y revive.

Respiración entrecortada,

dolor en la espalda.

Y nostalgia desbordándose

en vanas esperanzas.

No hay peor acto de masoquismo

Que convertir la nostalgia en esperanza.

Pero, ¡Cómo se siente! 

Es tan reconfortante.

Pensar que estás cerca,

cómo cuando te esperaba, nerviosa

alistándote la cena.

¿Quien diría que yo

en mi obstinación

me iba a convertir en esa dama

con vestido y listones que, sumisa

atendería a su hombre?

Sólo tú pudiste crearme a tu antojo.

Sólo tú encontraste la puerta prohibida

dónde escondía todo.

Todo lo que quise dar.

Todo lo que quise tener.

Todo lo que tú mismo me arrebataste.

Pero ya no importa

porque sé que volverás 

y aquí te esperaré,

con la cena lista.

No hay comentarios:

Publicar un comentario