martes, 25 de enero de 2011

Desobedeciendo a la luna.


Entre el pasto anaranjado y la inmensidad grisácea me estanco. Cruzo las piernas y enciendo un cigarro, mientras alguien me dice cosas que me hacen reír hasta toser mucho. al frente veo que hay varias personas, entre las cuales distingo un rostro conocido: el tuyo. Pero agudizo la mirada y no eres tú. Sonrío ante mi equivocación... ¿Sonrío ante mi equivocación? ¿Por qué? Porque otra vez ingerí el elixir de la felicidad, y me senté en compañía de otro murciélago para esperar al verdadero conde Drácula.
Siento cómo lo gris se torna azul y me abraza con sensualidad, y empiezo a amargar mi noche, mi madrugada. Porque te he sacado la vuelta. Te engañé con el silencio. Te engañé con el olor de los jazmines y el maullar de los gatos callejeros. Me amarga mucho, más que el mismísimo café, innecesario para mantenerme despierta hasta el amanecer. Y mi compañero me toma de la mano, incitándome a un paseo, y yo, misma cafeína humana, frunzo el ceño y paso a retirarme para seguir esperándote entre tules de colores oscuros, deslizándome en el negro espejo que refleja los faroles multicolor, casi imperceptibles e indignos de tu mirar transparente. Transparente cuando duermes. Transparente cuando me miras.
Siento que una ola de sal está por escapar de mis ojos, y logra caer una gota al tropezar. Soy miserable. Soy torpe. No sirvo para nada.
Enciendo mi música y sigo caminando entre algunos pocos espectros que, como yo, no pueden cerrar los ojos.
Dejo de tambalearme. El antídoto de mis penas murió al intentar atravesar mi hígado, leal caballero que me ha defendido de tantos malhechores, hasta quedar muy herido. Valiente él.
Y abro la puerta de mi cueva, luego de otra derrota. Otra vez no te encontré. Otra noche maldita sin ti.
Y volví a herir a mi guerrero, casi mortalmente con el hechizero líquido, contra quien no tuvo que haber luchado. Un enemigo que yo misma le puse. Una pieza más en el equipo opuesto de este ajedrez que estoy jugando contra mis propios demonios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario