Noches de verano.
Sin páginas de atraso ni tampoco de adelanto.
La luna se desviste de su más brillante manto:
La niebla.
Niebla plateada, hoy no me escondas tanto
Al compás con el rocío, la luna emite un canto.
Canto de la noche.
Canto de suspiros.
Sólos, la eterna sonrisa del cielo:
la luna, y yo.
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