martes, 25 de febrero de 2020
Congelamiento
El clonazepam me adormeció fuertemente y lo más grato es la ausencia del sentir. Poco a poco mi cuerpo va convirtiéndose en un iglú. Un refugio en el que sólo necesito recuperar energías para continuar una larga travesía. Mi casita de hielo pasó a ser mejor aliado que los pequeños cubitos en mi whisky en las rocas. Mi poder crece día a día, y tú te vas debilitando. El día que mueras, recibiré todo tu poder, y es por ello que tengo prisa, pero pánico al unísono: no podría imaginar un mundo sin ti... Realmente valdrá la pena absorber todo de ti? Te tendré dentro de mí, pero la ausencia de tu voz cálida una última vez me hará morir. ¿Cómo se muere estando muerta? Claro que hay respuesta para eso: el olvido.
Creo que siempre te amaré, y espero, con toda la fuerza que me queda, equivocarme.
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