Hoy di un paseo solitario por un lugar que tantas veces me vio morir, y la única vez que me vio sonreír, fue estando contigo.
La gente pasa cerca de mí. Los veo con el doble de velocidad, mientras yo camino en cámara lenta.
Mis huesos, adoloridos y mis ojos resecos.
El cielo igual de apático como yo. La neblina que me cubre es la misma con la que mis últimos suspiros se desvanecen.
Te extraño tanto.
Por un momento pensé que todo estaría bien. Por un momento creí que volverías a rescatarme del filo del abismo, pero ya no puedes hacerlo.
Me resisto a dejarme caer, tal vez pueda esperar un poco más.
Un poco más.
No te deseo el mal, amo que seas feliz
pero hubiera deseado tanto que fuera junto a mí.

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