martes, 21 de julio de 2020
Tritón abismal.
Cuando el sol se oculta en el ocaso
bajo el mar se refugia
muy profundamente
para no descansar
sino convertirse en tus ojos.
Éstos brillan ciegos
cómo cuarzos tallados por las olas
bajo aguas temperadas
y regiones hostiles
en un nigérrimo abismo.
Tus escamas negras
y tus grandes aletas,
todo ello imposible de encerrar
en un acuario.
Tú eres el mar y el sol al unísono.
A pesar de vivir en una noche eterna
yo escogí hundirme a tus vastas aguas
para quedar ciega como tú,
pero igual de luminiscente.
Tu perfección es oscura
y muy difícil de comprender
pero tú y tu morada
juntos afinaron
mis noches eternas.
Desgarra mi carne con tus colmillos,
devórame.
Hoy seré tu presa
y mañana
mi sol serás tú.
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