Tú no lo sabes
pero cuando estoy sin ti
es cuando más presente
estás.
Tu figura forma un fantasma cálido
dentro de mis sábanas
y tus ojos se incrustan
como gemas en mi frente.
Tú no lo sabes
pero me duermo abrazando
una almohada
o mejor dos
Imaginando que son tu espalda,
tu lomo de león.
Tú no lo sabes, pero te respiro
en la ausencia.
Te brindo con una botella
o mejor dos.
Tú no sabes o no supiste
que siempre te tuve conmigo
en cada noche
ausente de ti.
Siempre presente en cada fibra,
en cada átomo de mí.
Así tu ausencia
se tornaba dulce
o tal vez un poco amarga,
o mejor los dos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario